20200921

Simbología y misterios en el esoterismo

Tan antiguos como el hombre mismo


Mis queridos hermanos con el más fraternal de los saludos me permito presentar a vuestra consideración la plancha que he titulado “Simbología y misterios en el esoterismo”. 

Los tres términos, simbología, misterios y esoterismo utilizados en el título del trabajo son términos utilizados comúnmente en nuestra orden masónica, refiriéndose posiblemente los tres términos en lenguaje profano a los conocimientos velados para el común y de solo aplicabilidad para los verdaderos iniciados.

El termino de símbolo que después se amplía al termino simbología proviene del latín “Symbolum” y este del griego “Symbolon”, términos que en esas épocas significaban signo y contraseña, siendo un término doble en su traducción, dado que una palabra la conocía una persona y la otra era conocida por su interlocutor, para así velar la información y solo se podía conocer por quienes conocían la seña y la contraseña. 

Posteriormente esta explicación evoluciono, llegando a nuestros tiempos en que los símbolos representan una información o el conocimiento de algo, pero solo son conocidos por quien conoce la sabiduría interior.

El término de misterio o misterios proviene del griego “Musterion”, que significa oculto o inexplicable y está relacionado con la sabiduría de lo incierto. El termino esoterismo proviene del griego “Eso thodos”, el cual hace referencia al mundo interior, o sea a la sabiduría interior, y que no es común para el normal de la población, ya que para el vulgo el conocimiento normal exterior o social, es conocido como exoterismo.

Desde la antigüedad el ser humano instintivamente ha sido atraído por lo desconocido, avivando en su mente el deseo innato de la investigación, primero haciéndose creencias de lo que no puede comprender ni ver, pero con el tiempo su ser lo induce a buscar en lo oculto la verdad del mundo fenomenal ya que está, en muchas ocasiones se escapa del mundo comprensible, y solo quien sabe buscar encontrara el verdadero sentido de las cosas.

Esta búsqueda incansable por el conocer en realidad como es nuestro mundo fenomenal, fue lo que conllevó a que seres humanos con este tipo de inquietudes intelectuales, conformaran las insipientes y primeras sociedades secretas, también llamadas escuelas iniciáticas.

Estas sociedades secretas, siempre se esforzaron por proteger sus conocimientos y sabiduría esotérica de las artes liberales, así como de los conocimientos y avances intelectuales, matemáticos y científicos, conservando con profundo hermetismo  sus secretos, y todas sus enseñanzas esotéricas, las cuales solo fueron trasmitidas a través del tiempo a ciertos seres humanos, que por sus características y condiciones especiales, además de sus condiciones espirituales y morales, las protegerían de un mal uso, ya que el verdadero propósito de las escuelas iniciáticas era el buscar la grandeza para la humanidad en general.

Las primeras escuelas iniciáticas conformadas para potenciar los conocimientos esotéricos y por intermedio de ellos el conseguir la superación del ser humano, fueron las concebidas por los caldeos, los esenios, y posteriormente en el tiempo encontramos la escuela pitagórica, los colegias romanos de la antigüedad, en la edad media encontramos a los templarios, los iluminados, los rosacruces y a la orden masónica entre muchas otras.

Los símbolos como los misterios, son tan antiguos como el hombre mismo, siendo los primeros la genialidad de nuestros antecesores para representar la verdad velada, lo cual les permitió formular las hipótesis del porqué de los fenómenos naturales y de la majestuosidad de la naturaleza, haciendo que la simbología fuera la parte mistérica y reservada de los conocimientos de los primeros grandes pensadores, y por estar no reservados para el vulgo común, entraron  a ser parte de los misterios de las antiguas civilizaciones.

Nuestra orden masónica se nutrió en gran parte de las antiguas enseñanzas mistéricas, esotéricas y simbólicas de las primeras escuelas iniciáticas, trasmitiendo estas veladas enseñanzas a los iniciados en la orden, para que inicialmente ellos mismos se trasformen en mejores seres humanos de lo que ya eran antes de ingresar a la masonería, para que después de ya formados en los ideales masónicos trabajen en forma altruista, para buscar que con su esfuerzo personal, sumado al de todos los hermanos masones, y de los hombres de bien de nuestro mundo, el tratar de que la humanidad sea cada día mejor, en pro de las nuevas generaciones.

H.·. Juan Manuel Lesmes Duque 33 
PVM.·. Logia Lumen No 14 
Serenísima Gran Logia Nacional de Colombia Cartagena 
Especial para Escuela Masónica Carlos Aranza Castro