20201006

Algunos trazos de historia masónica

De la escuela pitagórica a las Constituciones de Anderson


Como nos es conocido a todos los masones, la historia de la masonería ha atravesado por dos etapas o fases de importancia, la primera denominada masonería operativa, que fue conformada exclusivamente por hombres dedicados a el arte de la construcción, cuyos orígenes se pueden encontrar en las culturas milenarias, que se destacaron por ser constructores como lo fueron las egipcios, las esenios y posteriormente se sabe que asimilaron los conocimientos de las escuelas iniciáticas del tiempo de los grandes filósofos, entre ellos de Pitágoras quien ya tenía su propia escuela iniciática y de pensamiento, denominada la escuela pitagórica

Posteriormente sobre la edad media o medioevo, cuando se establecieron los gremios de canteros y artesanos, quienes ya poseían rituales tanto para la construcción como para el engrandecimiento del pensamiento, heredados de las antiguas escuelas iniciáticas. 

La segunda etapa o fase es la correspondiente a la masonería especulativa, en la cual hombres ajenos al oficio de la construcción fueron admitidos en las logias, conformándose la masonería actual denominada especulativa. 

Si bien es cierto que acorde con los historiadores de la orden, se dice que la masonería especulativa se originó a partir del año de 1717, fecha en la cual cuatro logas londinenses fundaron la Gran Logia de Inglaterra, masonería cuyos miembros además de estar conformada por masones operativos, también incluyeron a los masones aceptados, los cuales profesaban diferentes profesiones liberales. 

También es cierto y está documentado, que, con anterioridad al año de 1717, ya existían masones que, a pesar de ser operativos, también eran obreros del pensamiento, siendo uno de los primeros documentos masónicos conocidos, la Constitución de York que data de al año del 926 de nuestra era, la cual determinaba y disponía las leyes y obligaciones prescritas para los hermanos masones, la cual fue redactada por el príncipe Edwin de York

Posteriormente y con el trascurrir del tiempo encontramos otro antiguo documento masónico conocido como la Carta de los Canteros de Bolonia que data del año de 1248, también conocido como los Estatutos de los Canteros, documento que originariamente fue redactado en latín, por un notario de Bolonia, por órdenes del alcalde de esa ciudad Bonifacio de Cario, el día 8 de agosto de ese año, documento que no ha sido muy conocido ni publicado, posiblemente por no tener relación directa con los masones ingleses o escoceses, ya que es un documento en el cual se describe a la masonería operativa en tierras boloñesas, y en el cual se dan las pautas para el trabajo de la construcción, como también para el trabajo espiritual de los canteros. 

Posteriormente aparece el documento titulado el Manuscrito Regius que data del año de 1390, que es una recopilación de las reglas y de los deberes de los canteros, el cual está escrito no en prosa, sino en grandiosos pareados de 794 versos, que contiene innumerables lecciones de ética, armonizadas con enseñanzas de tolerancia y fraternidad. 

En cercanías al año de 1410, aparece el documento titulado el Manuscrito de Cooke, el cual es una recopilación de los conocimientos históricos y normativa que regían a los gremios de constructores de la época, así como de sus usos y costumbres. 

Así mismo con el trascurrir del tiempo aparecen en eccema los llamados Estatutos de Schaw, que datan de los años 1598 y 1599, en los cuales se relacionan los deberes de los masones escoceses, entre los cuales está estipulado que los masones deben además de compartir conocimientos del arte de la construcción deben también compartir conocimientos de naturaleza espiritual, existiendo además copias de las actas de las logias escocesas, a las cuales se les obligo por los Estatutos de Schaw, a conservar registros escritos. 

Todos los documentos anteriores y otros que no he relacionado, fueron la base para el trabajo realizado principalmente por el pastor Anderson, quien en el año de 1723 publicó uno de los documentos masónicos más conocidos, cuyo título es el de Las Constituciones de Anderson, que fue redactado tanto por James Anderson y por Théophile Désaguliers, el cual fue aprobado por las logias orgánicas existentes en ese entonces en la Gran Logia de Inglaterra en su asamblea anual del solsticio de verano de 1723, siendo este el documento el rector de la masonería especulativa moderna


H.·. Juan Manuel Lesmes Duque 33 
PVM.·. Logia Lumen No 14 
Serenísima Gran Logia Nacional de Colombia Cartagena 
Especial para Escuela Masónica Carlos Aranza Castro

Bibliografía: 

Morgan, Giles, Los Francmasones y sus secretos revelados, Editorial Evergreen, 2008.