20201028

El calendario masónico

La orden masónica tiene su propio calendario y surge por los cálculos que hizo el arzobispo irlandés James Ussher en el siglo XVII  para determinar la creación del universo

El término de “Calendario” etimológicamente proviene del término del latín “Kalendae o Kalendas”, con el cual los romanos denominaban al primer día de cada mes, y que actualmente el termino se refiere a como se han denominado en los diversos sistemas existentes, que permiten la subdivisión del tiempo  en periodos fijos, lo cual facilita y permite el determinar o concretar históricamente el instante en que ha ocurrido un hecho o acontecimiento, o también para determinar el espacio de tempo que separa la ocurrencia de dos hechos diferentes.

La precisión temporal de los hechos o acontecimientos fue de concepción de las grandes civilizaciones, que poseían grandes conocimientos de Astronomía y de otras artes, así como de los nacientes conocimientos científicos, que fueron desarrollados independientemente por diferentes culturas como la egipcia, la mesopotámica, la maya y la azteca, culturas que concibieron y desarrollaron los primeros calendarios conocidos en la humanidad.

El calendario masónico surge a través del arzobispo irlandés James Ussher debido a sus estudios sobre la creación del universo
Photo By Curtis MacNewton

El computo del tiempo también es posible que haya tenido como fin, la necesidad que tuvieron las antiguas civilizaciones o culturas, para predecir qué acciones deberían tomar, para poder sobrevivir en tiempos de invierno, así como el predecir qué actividades deberían realizar para poder cazar o cultivar oportunamente, para luego cosechar y posteriormente almacenar alimentos, con el propósito de protegerse de las diferentes situaciones climáticas que los afectaban.

Desde la más remota antigüedad la medición del tiempo se ha realizado gracias a la observación de tres fenómenos astronómicos periódicos, como son: la sucesión del día y de la noche, las diferentes fases de la luna y el ciclo de estaciones, observaciones que debieron ser permanentes y continuas, así como sistemáticas y que eran ajenas a la voluntad del ser humano, que no tendría el cómo cambiar estos acontecimientos naturales.

De estas observaciones y su posterior análisis determino el poder comprender y diseñar el cómo medir el tiempo, facilitándose el determinar las nociones de los conceptos de día, mes y año, basados tanto en los periodos de luminosidad lunar y de las diferentes fases de la luna y por el transcurrir de las estaciones, así como posteriormente con la determinación del movimiento de la tierra en su eje, como del movimiento de la tierra al alrededor del Sol.

De las observaciones y de los estudios realizados surgieron diversos tipos de calendarios, como fueron los lunares y los solares, siendo que los de la mayoría de las culturas antiguas ya mencionadas, fueron basados  en las fases lunares, que determinaban que un año estaba conformado por 12 meses de 29 o 30 días, excepto la cultura egipcia que fue la única que desarrollo su calendario basada en las observaciones astronómicas del sol, que determinaron que un año estaba conformado por doce meses, uno de ellos de 29 días y los demás de entre 30 y 31 días, para un total anual de 365 días.

La orden masónica tiene su propio calendario, así como también contempla especialmente fechas conmemorativas relacionadas con el ciclo solar; En el caso del tiempo y en lo referente al año, se determina el sumar cuatro mil años al año en curso y esto se debe a los cálculos efectuados en el siglo XVII para determinar la creación del universo por el arzobispo irlandés James Ussher, que, según él, este trascendental hecho ocurrió cuatro mil años antes de Cristo.

El calendario masónico de nuestro Rito Escoces Antiguo y Aceptado, es uno de los que contempla la sumatoria de cuatro mil años a la fecha actual, y en forma diferente otros ritos masónicos tienen también cálculos diferentes como en el caso de los ritos como el de Mirian y el de Menfis o Egipcio, y como por ejemplo en el rito de la Orden del Real Arco, en el cual a la fecha actual se le suman quinientos treinta años.

Nuestro calendario masónico tiene así mismo dos formas de expresarse, siendo la más común el hablar de la era vulgar, que si analizamos para el día de la presentación de este trabajo el cual está fechado profanamente el día 26 de octubre de 2020, masónicamente se expresaría como 26 de octubre de 2020 de la era vulgar (E.·.V.·.) y la otra forma de expresarlo sería en referencia al año de la verdadera luz, y seria 26 de octubre de 6020 año de la verdadera luz (V.·.L.·.)

Así mismo en nuestro calendario masónico con relación al ciclo solar, tenemos determinadas fechas especiales como lo son los dos solsticios de verano e invierno y los dos equinoccios de primavera y otoño, días en los cuales se celebran diferentes festividades masónicas que también en algunos casos coincidentes con celebraciones profanas.

H ·. JUAN MANUEL LESMES 33°
P.·. V.·. M.·. LOGIA LUMEN No 14
Serenísima Gran Logia Nacional de Colombia Cartagena
Especial para Escuela Masónica Carlos Aranza Castro