20201017

La inteligencia y la masonería

La columna que soporta la selección de las mejores decisiones.

El termino de inteligencia proviene del término del latín Intelligentia, que a su vez deriva de Inteligere y que acorde a lo descrito en la etimología, un ser es inteligente cuando es capaz de escoger la mejor opción, entre las posibilidades que se presentan a su alcance para resolver un problema, teniendo además que el termino de inteligencia tiene una gran variedad de significaciones, dependiendo del punto de vista en que este sea analizado.

Acorde con la concepción de varios teóricos evolucionistas, la facultad intelectiva nace a partir del momento en que el hombre aparece ya erguido a diferencia de otros animales, que solo en ciertas oportunidades toman la posición de erguidos, pero no es lo general como acontece con el homo sapiens; desconociéndose por qué lo hizo, siendo posible que fue por la necesidad del saber o por el fuego interior que lo conllevo a levantar la frente. 

Lo que si es cierto y lo ratifican los teóricos evolucionistas es que, al estar el hombre erguido, esta posición le permite el dejar libres sus manos, entrando estas a ser útiles al limitado intelecto de los primeros hombres, conllevando a que las manos siguiendo los lineamientos básicos del cerebro, puedan explorar el mundo, constatando o tomando objetos, y luego ya como parte de la evolución, las utilizara para fabricar incipientes elementos o herramientas, las cuales les felicitaron el sobrevivir en aquellas épocas.

En otras etapas ya más avanzadas de la evolución, la mente humana de nuestros ancestros observaron el fuego en la naturaleza, luego lo estudiaron, para ver que lo producía y si este podía ser conservado y posteriormente dieron los pasos necesarios para dominarlo y servirse de él, conllevando estos acontecimientos a ser considerados como una de las genialidades más portentosas de la evolución de la humanidad, por la inmensidad de beneficios y de servicios que con el fuego el hombre puede realizar  y utilizar para su subsistencia. 

Ahora bien, y acorde con la teoría de la selección natural de Darwin, según la cual de la manera más coercitiva  y a veces brutal, solamente el macho más fuerte podría procrear, así como también la especie más fuerte de la cadena alimenticia por medio de su fuerza y violencia prevalecía,  pero a partir de un tiempo y solamente con relación con la raza humana, la cual por su superior estado evolutivo, determinó que el intelecto comenzara a ser más importante y más útil que la fuerza bruta, y por esta razón la inteligencia es la que determina el quien tiene la primera prioridad, ya que a fuerza bruta, siempre ha sido, es y será vencida por la inteligencia.

Los estudiosos de nuestros tiempos consideran que la inteligencia es la facultad de recibir las impresiones de los diferentes sentidos, para comprender y combinar los actos que satisfagan nuestras necesidades, siendo en  otras palabras, que la inteligencia es la capacidad que tiene el hombre de comprender las situaciones y para poder adaptarse a ellas, sean estas positivas o negativas, siendo su intelecto el que le permitirá tomar las mejores decisiones para salir avante, de los complejos problemas que se le presentan en la vida cotidiana. 

Así mismo para otros pensadores, la inteligencia no se debe medir por la cantidad de títulos académicos, sino por la capacidad real del ser humano para el utilizar sus conocimientos, consiguiendo con ello el hacer que su vida sea más productiva y por ende ser más tranquila y feliz. 

Por todo lo anterior, podremos decir que la inteligencia, debería de ser siempre un pilar fundamental para el masón, ya que ella le permitirá el vivir a plenitud, y como ser inteligente el tomar siempre las mejores decisiones en todos los actos de su vida ya sea en el templo o fuera de él, ya que acorde con ella siempre le permitirá razonar antes de actuar.

Finalmente podemos decir que el masón, como conocedor de que la felicidad del hombre, siempre debería de basarse en que se cumplan los postulados de libertad, igualdad y fraternidad, siendo por ello que siempre será un impulsor de estos, y que para que esto pueda ser una realidad siempre buscará el irradiar su sabiduría, para que sus congéneres comprendan que lo importante en la vida es no hacer lo que se quiere, sino lo que realmente sea correcto acorde a nuestras capacidades y méritos, pero siempre pensando que el bien general debe primar sobre el particular, y evitando todo tipo de egoísmos y de egocentrismos, ya que estas actitudes siempre irán en contra de la inteligencia y por ende de la naturaleza humana.

H.·. JUAN MANUEL LESMES DUQUE 33°
P.·. V .·. M .·. LOGIA LUMEN No
Serenísima Gran Logia Nacional de Colombia
Especial para la Escuela Masónica Carlos Aranza Castro