20201031

La masonería y la motivación

Un masón actúa por convicción y motivación, y sólo así, será un faro de luz para sus semejantes.

El término de motivación proviene del término del latín “Motivus o Motus”, que significa causa del movimiento, considerándose a la motivación como la raíz dinámica del comportamiento, es decir que en realidad son los factores o determinantes internos que incitan a una acción, y que, analizado de otra forma, es el estado interno quien activa, dirige y mantiene una conducta para poder cumplir unos fines determinados.

Otros estudiosos determinan que la motivación tiene su origen en los llamados impulsos, que mueven a un ser humano a tomar ciertas actitudes, o a realizar ciertas acciones y a persistir en ellas hasta la culminación de sus metas o ideales. 

La motivación además ser el impulso también llamado el fuego interior, que da origen a que un ser humano actúe por convencimiento propio, en el sentido que le indica su inteligencia y su razonamiento.

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En psicología y filosofía, se entiende por motivación a los estados internos que mueven a la persona a realizar determinadas acciones y a persistir en ellas para su culminación. Este término está relacionado con la voluntad y el interés.

Otro tipo de eruditos conceptúan que la motivación es el producto de la interacción entre un organismo y su ambiente, pudiéndose decir que el término de motivación se refiere a un proceso interior que impulsa al individuo, y este impulso, a su vez, se relaciona con algún evento interno o externo.

Por todo lo anterior y por otra inmensidad de razones, es que yo personalmente considero, que la masonería debe de ser esencialmente motivacional, porque también a cabalidad pienso que sería inaudito el considerarla como una imposición o una obligación, ya que consuetudinariamente se entiende que la  masonería tiene como su fin esencial y primordial el hacer de hombres buenos, mejores hombres, y esto sólo es posible si el hermano masón tiene dentro de sí, la motivación que lo conlleve al convencimiento sin forzamiento, de que por él mismo debe trabajar para conseguir el llegar a ser un mejor ser humano.

Del cambio de que se habla en el párrafo anterior, éste sólo es posible si se realiza por la propia voluntad, y sin ser jamás una imposición y menos por obligación, además que por el fraternal ejemplo que es incuestionablemente irradiado por los iniciados en la orden, el cual siempre está basado en el ejemplo y en hacer lo correcto y justo, y no en el temor u obligación con propensión al castigo, conllevando este manera de vivir a que el  masón siempre sea un ser benevolente, y que por lo tanto siempre sabrá el comprender las falencias de su hermano y por ende el comprenderlo entre los límites de la razón y el del actuar por hacer el bien y no lo contrario.

Tal debiere ser el manejo motivacional en la logia, el cual se vislumbra desde los primeros instantes en que el profano ingresa a la edificación donde se encuentra el templo logial, donde es tratado con el máximo respeto y cariño, indicándole fraternalmente lo que debe de hacer, diciéndole sin forzamiento ninguno, que por estar entre hombres de honor siempre será respetado, y nada le será impuesto contra su voluntad, desarrollándose  así  sus primero pasos en la orden, vendado y desconociendo donde está, pero guiado por un gran señor y caballero que es el hermano experto y así sucesivamente es tratado con respeto y rectitud hasta que se le consagración como aprendiz y es como siempre se le tratará durante toda su carrera masónica.

Otro aspecto a resaltar y que está plenamente relacionado con la motivación del hermano masón, es que él siempre será guiado bajo el liderazgo que está sustentado en las buenas costumbres, en la ética y en los postulados y virtudes masónicas, liderazgo en el cual, el primero entre sus iguales es el hermano masón más  respetuoso, más  fraterno,  más  equitativo, más justo y magnánimo en todas sus actuaciones y quien siempre da el mejor de los ejemplos, siendo así por el cual enciende la llama motivacional en sus hermanos, con relación a su pertenencia a la  masonería, a sus trabajos y a todo lo demás que esté relacionado con ella.

Así mismo la masonería siempre será motivacional, porque solo acepta en su seno a hombres librepensadores, respetuosos de todo y de todos, además de que por ser hombres de honor no obligan y no imponen nada, sino que con el ejemplo y con el mejor manejo de la dialéctica y la retórica, presentan con argumentos cuáles son sus pensamientos y cómo consideran que se deben hacer las cosas, y que éstas deben hacerse sólo por el convencimiento propio y nunca por imposición, ya que a partir de que algo sea obligatorio, perdería su esencia masónica, pero también es claro que sí debemos cumplir con nuestros deberes y responsabilidades masónicas, pero no por temor a ningún castigo, sino porque el hermano masón considera que es el deber ser.

Un masón no es masón por obligación sino por motivación y por convicción, y solo así puede llegar a ser un excelente hermano y faro de luz para sus hermanos y congéneres.

H.·. JUAN MANUEL LESMES DUQUE 33° 
P.·. V.·. M.·. LOGIA LUMEN No 14
Serenísima Gran logia nacional de Colombia Cartagena REAA
Especial para Escuela Masónica Carlos Aranza Castro