20201007

Libre y de buenas costumbres

Valiéndose por sí mismo y siempre dispuesto a apoyar a los que realmente lo necesiten

Si bien es cierto y nos es conocido por todos los iniciados, que los hermanos masones por manejar entre muchos otros postulados y principios masónicos, los de  fraternidad, de  solidaridad y de filantropía, los cuales permanentemente tenemos en cuenta para con quienes necesitan realmente el apoyo o la ayuda de sus hermanos; pero lo anterior, no implica que aquel hermano que no se encuentre en dificultades o atravesando momentos difíciles y de desasosiegos, recurra sin sentido alguno a la nobleza de sus hermanos, para que ellos hagan lo que a él le correspondería hacer por sí mismo.

Si el hermano realmente no se encuentra en dificultades, el prestarle una ayuda que no necesita, no sería desde ningún punto de vista un caso de  solidaridad, ni de filantropía como sería el deber ser, ya que cada hermano masón, como verdadero iniciado y hombre de bien y de buenas costumbres, es quien debe velar por el mismo para suplir todas sus necesidades y darse el ritmo de vida que su situación personal le permita, pero no el tratar de que sus otros hermanos o pares, hagan lo que tiene que hacer él por sí mismo.

Desde antes y después de diligenciar la declaración de principios, como profanos nos quedó perfectamente claro, que para ingresar a la orden masónica, era indispensable el ser mayor de edad, ser un hombre libre y de buenas costumbres, ser capaz de comprender las enseñanzas masónicas y de  tener una posición económica definida, que le permitiese sin ningún tipo de apuro, el solventar sus necesidades básicas, así como las de su familia sin afectar su nivel de vida, para poder contribuir con  los aportes económicos que la orden le requiriera, los cuales nunca serán exagerados ni desmedidos, ya que estos siempre serán contribuciones necesarias, pero jamás descomunales, ostentosas o arbitrarias.

Es por ello por lo que en la investigación preliminar que se realiza al profano, es la que permite al taller el determinar si realmente que quien ha solicitado el ingresar a la orden, quien además ser solvente económicamente, como también el tener un normal posicionamiento social en su comunidad, así como también el ser un ser buen ser humano en todo el sentido de la palabra.

Basado con los expuesto en los párrafos anteriores, puedo deciros con total certeza que el hermano masón a nivel universal, nunca deberá el tener ni siquiera el menor pensamiento o la idea, de que el ideal es que un hermano masón pueda depender de los otros hermanos, cuando el deber ser es el de que cada uno, como un verdadero masón se valga por sí mismo, y en cambio el, siempre estará dispuesto a apoyar a quienes realmente lo necesiten.

Considero además que el hermano masón, no debe ser dependiente de absolutamente nada ni de nadie, porque el masón verdadero debe hacer todo por sí mismo, y esta lección de vida del hacer todo por sí mismo, nos es diáfanamente enseñada en nuestros primeros años de vida en la infancia, donde nuestra madre siempre nos inculcó, el que siempre deberíamos hacer las cosas básicas de la vida por nosotros mismos, como por ejemplo el vestirnos sin necesidad  de ayuda, cuando ya nuestras facultades nos lo permitieran, y así sucesivamente  la vida por ella misma  nos ha aleccionado y nos seguirá aleccionando, en el sentido de que todo lo debemos hacer por nosotros mismos, como en el caso del estudio, aspecto académico, en el cual es imperioso  que el estudiante lo haga  por sí mismo, ya que es su deber, ya que nunca, ni el mejor maestro que pudiere existir podría estudiar por su alumno, y si el alumno no lo hace por sí mismo, los resultados del ciclo académico nunca podrán serán positivos.

Pasando ya de plano a nuestra vida masónica, ningún hermano, sin importar la trayectoria que tenga, y ni siquiera el más destacado en la orden, podría el vivir la masonería por otro hermano, ya que cada hermano masón es quien  por sí mismo debe efectuar el trabajo en la orden, porque solo el mismo es quien determina si estudia o no nuestra simbología y filosofía masónica, solo el mismo es quien decide si asiste o no a los trabajos, solo  el mismo es el que decide si es proactivo o no en la orden, o si solamente es un masón de nombre y de estadísticas.

Así mismo solamente él es quien por sí mismo, quien debe solventarse en su vida, ya que nadie más podría hacerlo por él, pero si el hermano por cosas del destino, entrara en cualquier momento en dificultades temporales, como ya se dijo al inicio de este trabajo, sus hermanos siempre estarán para ayudarlo, pero solo temporalmente cuando así lo ameriten las circunstancias, al igual que en el aconsejarlo para el remediar en lo posible su situación, pero ningún hermano estará jamás en la obligación de hacer las cosas por otro hermano o a realizar las tareas que  le correspondan a otro, y aún menos el solventarlo indefinidamente en el tiempo, por lo cual mis queridos hermanos como conclusión si podremos afirmar el que, “Para un  hermano masón no es el ideal, el depender de sus otros pares”.

H.·. Juan Manuel Lesmes Duque 33 
PVM.·. Logia Lumen No 14 
Serenísima Gran Logia Nacional de Colombia Cartagena 
Especial para Escuela Masónica Carlos Aranza Castro