20201019

Simbolismo y alegoría del cáliz de la amargura

"...siempre deberíamos el pensar que todo cambiará y que la felicidad y todo lo bueno está a un solo paso..."

En nuestra orden masónica, el neófito en uno de los apartes correspondientes de su ceremonia de iniciación, es conducido simbólicamente a vivir la transición de pasar de lo amargo a lo dulce, como sucede en innumerables ocasiones en la vida misma de todos los seres humanos. 

Este aparte de la ceremonia, es aún más impactante, ya que el neófito aun privado del sentido de la vista, bebe inicialmente el líquido del cáliz de la amargura, para casi instantáneamente en el tiempo pasar a beber del dulzor del siguiente cáliz, situación que nos hace irremediablemente pensar que la vida realmente son altibajos entre lo malo y lo bueno, pero que al final como sucede en estos apartes ritualisticos, el final siempre es bueno, así como debería de ser todo en la vida.  

Acorde con la concepción platónica, el cáliz de la amargura representa las falsas actuaciones y promesas del mundo profano, que hacen el amargar y agriar la vida, como también el hacerla sentir en ocasiones vacía o sin sentido, debido tanto a la envidia desenfrenada como al egoísmo, que, sumados a los bajos instintos y pasiones, hacen que todos los sentimientos conlleven al mal.

Pero en cambio el dulzor del siguiente cáliz nos representa el buen sabor y a la alegría de la vida, como deberían de ser todas las cosas buenas de la vida, así como corresponde a los valores y virtudes que con su aplicación permiten, el hacer que la humanidad sea digna y que por lo tanto permita la vida a plenitud.

Otras concepciones en relación con el cáliz de la amargura nos indican que, está concretamente relacionado con las dificultades que siempre tendremos en nuestro trasegar terrenal, ya que en nuestro camino dentro del mundo fenomenal, nuestro pasos por el siempre serán un avatar entre lo malo y lo bueno, así como también el que necesariamente y sin poder evitarlo, siempre tendremos situaciones inesperadas y otras desafortunadas, que nos afectarán en nuestra estabilidad emocional y personal, pero si con inteligencia, prudencia,  sabiduría e imaginación positiva, hacemos cambios oportunos y decididos en nuestro pensar y actuar, conseguiremos el doblegar las dificultades y pasar de lo amargo  a lo bueno de la existencia, para así regocijarnos de lo positivo y benevolente de esta.

Así mismo también el cambiar la desilusión por la ilusión, la incertidumbre por la certeza, lo  nefasto por lo positivo, la desaventura por la buenaventura, las tormentas por  la mar en calma y tranquilo, son estos cambios los contrastes reales que existen dentro del trasegar normal en el mundo de los hombres, pero dependiendo de cada uno de nosotros y de nuestra templanza y constancia como hermanos masones, el trabajar para cambiar lo desagradable por lo agradable, lo incorrecto por lo correcto,  la frustración por el éxito,  la tristeza por la alegría, el desamor por el amor puro, lo cual nos dejará sin ninguna duda, el saber que de todas las experiencias en el vivir, al final de nuestro paso terrenal, comprenderemos que este fue tan extraordinario, como digno de haberlo vivido.

En otra forma de ver las cosas, también encontramos en la percepción binaria, al igual que como lo hacemos los iniciados con referencia a los opuestos del ajedrezado del piso templo masónico, pero para este caso específico de lo amargo y de lo dulce, que la sabiduría popular al respecto de la dualidad nos dice, que si nunca afrontas la pena del partir, nunca conocerás la alegría del regreso; si nunca te dueles bajo el peso de tu culpa, nunca saborearás el alivio del perdón; si nunca estas dispuesto a morir por una causa, nunca sabrás para que vives; y si nunca encaras tu pena y dejas de reír para llorar, nunca conocerás la dicha, del que deja de llorar para reír. 

Finamente y como una sencilla conclusión os puedo decir que, para mí por amarga que nos perezca en algunos momentos nuestra existencia, siempre deberíamos el pensar que todo cambiará y que la felicidad y todo lo bueno está a un solo paso, por lo cual deberíamos siempre el esperar en esta vida, lo mejor de lo mejor.  

 H.·. JUAN MANUEL LESMES DUQUE 33°
P .·. V .·. M .·. LOGIA LUMEN No 14
Serenísima Gran Logia Nacional de Colombia Cartagena
Especial Escuela Masónica Carlos Aranza Castro