20201127

Desempeño profano de masones

El ser excelentes profesionales profanos, no implica necesariamente el ser excelentes masones

Una verdad irrefutable y la cual comparto plenamente, es la que dice que, “Todas las profesiones son dignas, si con su ejercicio engrandecen al hombre dándole sentido a su vida, en especial cuando se ejercen con altruismo y humildad”, pero con referencia a lo anterior, en ciertas oportunidades y en diferentes escenarios se habrá escuchado la afirmación, de que los méritos masónicos de un hermano en particular, son sobresalientes ya que, como profesional en un área especial del conocimiento profano, se ha destacado por su trabajo en ese campo y por lo tanto merece un reconocimiento masónico o un trato especial, pero sin hacer referencia de cómo es en realidad su trabajo y desempeño masónico.

Un excelente profesional no garantiza un buen masón
Photo by Jeremy Beadle 

Sobre esta afirmación podríamos decir sin temor a equivocarnos, de que sí es necesario el reconocer el desempeño profesional, de un hermano en su campo de trabajo y en especial si con éste, nuestro hermano siempre lo hace dignamente y acorde a los cánones éticos, morales y profesionales, además de que siempre propende por efectuar el bien a sus congéneres individualmente como a su comunidad, pero también razonadamente podemos pensar que esta afirmación puede estar o hacerse parcialmente distorsionada a la verdad, ya que solamente el desempeño excepcional en una profesión profana en particular, no es lo que permite que un hombre sea destacado como un buen masón, ya que una cosa es una cosa y otra cosa es otra cosa, y personalmente considero que es imposible el demostrar, que con solo el sobresaliente trabajo en el ejercicio en una profesión profana, es lo que permitirá brillar a un masón, tanto en su labor profana, como en la orden masónica.

Como libres pensadores y como ciudadanos del mundo, y que por el considerarnos todos como iguales, y no podríamos jamás diferenciar a un hermano de otro, por el solo hecho del ejercicio de su profesión profana, ya que todos los iniciados siempre propenderemos, porque nuestro trasegar en el mundo exterior, esté siempre a la altura de como lo hacen los verdaderos masones, ya que cada uno en su área profesional, sin importar cualquiera que ella sea, realiza sus labores acorde con las exigencias de la profesión, además de hacerlo con honestidad y basado con los principios masónicos.

Ahora bien, considero que es totalmente cierto, que un hermano que se destaque en el mundo profano exterior, puede así mismo también destacarse en el mundo iniciático, si en este también su desenvolvimiento y trabajo es brillante, pero sí en cambio no asiste sino esporádicamente a los templos y si no cumple con sus obligaciones masónicas como debe ser, conlleva irremediablemente, que a pesar de sobresalir en la vida en el mundo exterior, no llene las expectativas de un buen trabajo masónico, siendo lo anterior también de doble vía, ya el ser un buen iniciado y cumplir de forma sobresaliente con su trabajo masónico, no implica que el hermano también sea un excelente profesional en la vida profana.

Lo que sí es absolutamente cierto, es que de estas diferentes posiciones, son las que han permitido que comúnmente utilicemos los términos, de que ese profano es “Un masón sin mandil”, afirmación que realmente describe a un profano que además de desempeñarse bien, tanto en su profesión profana, como en el trato con su familia y en su interacción social con sus congéneres, se destaca por vivir aun sin saberlo, basado en los principios masónicos, demostrado con su actitud para con la vida, que es también un hombre libre y de buenas costumbres, que además de ser correcto en todos sus actos es justo, honesto y respetuoso con todos, y que lo único que le faltaría para ser un buen iniciado y verdadero masón, sería el de iniciarse en nuestros augustos misterios, y que después de este primer paso en la orden, si llegare a cumplir en el futuro con nuestras obligaciones, así como con nuestros deberes y derechos masónicos, realmente en el tiempo también llegaría a ser un excelente hermano masón.

Después de analizar todo lo anterior, considero que podríamos concluir, que todas las profesiones profanas tienen iguales e inmensas posibilidades de que si, los hermanos se desenvuelven y cumplen con sus obligaciones para con su profesión en particular y lo hacen en debida forma, y siempre guiados por los postulados y principios masónicos, seguramente se destacaran por ello, pero si también en la misma forma y al mismo tiempo, también realizan un buen trabajo en el mundo logial, con humildad, con rectitud y necesariamente convencidos que de que lo importante es el bien general y no el particular, lo anterior descrito, los conllevarían a ser faros de luz y ejemplos tanto para la sociedad en general como para con nuestro pares masónicos, del el ser a la vez “Excelentes profesionales profanos y así mismo también ser excelentes masones”.

¿Se considera usted un excelente profesional en el mundo profano?

¿Es un buen masón?

¿Le gustaría ser masón?

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Serenísima Gran Logia Nacional de Colombia Cartagena
Especial para Escuela Masónica Carlos Aranza Castro