20201103

Fuego en el alma del masón

Un masón, con fuego en el alma, inspira.

¿Qué es fuego en el alma? Es sencillamente el vivir con alegría en todas las circunstancias cambiantes de la vida, a ser siempre altruistas, resilientes y magnánimos en nuestra existencia, disfrutando de los momentos gratos y favorables, como también con templanza y con positividad en los momentos no tan desafortunados.

El tener fuego en el alma es ser siempre positivo en las tormentas normales que se nos presentan en el trasegar terrenal, lo cual nos permite el continuar en el camino con entereza a pesar de las dificultades, actuando en pro de un futuro mejor, lo cual nos conllevará a ser mejores en todo y así ser el ejemplo para nuestros congéneres.

El masón siempre debería ser un hombre de fuego en el alma, ya que siempre está en la búsqueda de lo mejor de lo mejor para sí mismo, al igual que para con sus hermanos y para la humanidad en general
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El tener fuego en el alma es también estar siempre actuando en positivo, en ser siempre creadores e innovadores en cómo solucionar los problemas que nos presenta la vida, ya que a pesar de que el ideal de la existencia es el ser feliz a plenitud, este ideal no se cumple a cabalidad o en su totalidad, pero con una correcta y positiva actitud si podemos el conseguir más momentos buenos que desagradables, y si a estos momentos desagradables les tomamos el lado positivo en lo negativo que puedan tener, conseguiremos que con nuestra dedicación, trabajo y fortaleza espiritual, salir siempre avante de todas las dificultades, incertidumbres y momentos tormentosos que se nos presenten.

El tener fuego en el alma es el que por nuestra actitud siempre altruista se nos diferencie, por propender siempre por buscar el bien general y no el particular, ya que siempre consideraremos que el  trabajo en equipo o en conjunto es la mejor forma de hacer las cosas y así mismo el que para conseguir los mejores resultados debemos de sumar todos los esfuerzos independientes de quienes están con nosotros, ya que la unidad siempre será la fuerza para trabajar por los ideales comunes.

El tener fuego en el alma implica el ser justos en todo, ya que si existe la verdadera justicia, cada quien tendrá lo que se merece y por lo que ha trabajado, ya que siendo justos se da la oportunidad de que todos tengan siempre los mismos derechos, pero que también tengan los mismos deberes, y así cada uno pueda recibir en justicia lo que merece acorde con su esfuerzo, trabajo, dedicación y de la rectitud de sus actuaciones.

El tener fuego en el alma no es ser violento o destructor como el término fuego nos lo indica en su significado común  y profano, ya que tener el verdadero fuego en el alma, es el ser siempre un hombre de bien, que está convencido que su misión en el mundo fenomenal y terrenal, es el trabajar para que tanto el como para la humanidad en general, las cosas  sean lo mejor de lo mejor, ya que la actitud más noble que pueda existir en el mundo es servir  los demás.

El tener fuego en el alma es que por nuestra impecable forma de actuar, nos destaquemos claramente porque todo lo que realizamos, lo hacemos con entereza, con rectitud y con el convencimiento pleno de que lo que estamos realizando es lo que deberíamos de hacer, y no lo que egoístamente quisiéramos hacer, además de que estamos convencidos de que nada en la vida es fácil, pero si lo hacemos con destreza, con humildad y con sensatez, conseguiremos siempre hacer de nuestro trabajo lo mejor.

De todo lo anterior puedo concluir sin temor a equivocarme, que el verdadero masón siempre debería ser un hombre de fuego en el alma, ya que siempre está en la búsqueda de lo mejor de lo mejor para sí mismo, al igual que para con sus hermanos y para la humanidad en general, ya que siempre tiene presente los postulados masónicos de libertad, igualdad y Fraternidad, que son quienes le dan las luces para trabajar por un mundo mejor en equidad y justicia, en el cual todos los hombres tengan las mismas oportunidades, y que cada uno acorde a su esfuerzo y trabajo personal, logre el cumplir con los sueños y metas que se haya trazado, para así hacer de su existencia terrenal, una forma agradable y sincera de vivir, además de hacerlo en forma perenne en paz y armonía con sus congéneres.

H.·. JUAN MANUEL LESMES 33°
P.·. V.·. M ·. LOGIA LUMEN No 14
Serenísima Gran Logia nacional de Colombia Cartagena REAA
Especial para Escuela Masónica Carlos Aranza Castro