20201101

La masonería y el solsticio de invierno

Es un largo viaje iniciático de silencio interior para hacernos más fuertes.

Inicio este trabajo recordando que nuestro globo terráqueo al desplazarse o trasladarse alrededor del sol, describe o realiza en realidad una órbita en forma de elipse de poca excentricidad, y que durante su traslación, el eje de la tierra no es perpendicular al plano de su órbita, ya que siempre mantiene determinada inclinación con la vertical, razón que permite que se ocurran las estaciones de primavera, verano, otoño e invierno, las cuales se sienten con más dureza en lugares cuya latitudes sean más distantes del ecuador, ya que en cercanías de este, las estaciones realmente no se sienten en plenitud, pero como ejemplo en altas latitudes la estación de invierno realmente es de frío intenso y de nieve, mientras en bajas latitudes, aparentemente el clima es normal y así sucede con las demás estaciones.

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El término de solsticio proviene del término del latín “Solstitium”, o sea de “Sol” y Statum”, que significa literalmente en nuestro idioma, que el sol esta estático, es decir que el sol se detuvo. Lo anterior sucede cuando el sol al encontrarse en el punto inferior de su elíptica, hace parecer que se detiene aparentemente su movimiento unos días, al entrar en su desplazamiento al trópico de capricornio, llegando realmente al punto más inferior entre los días 21 y 22 de diciembre, y acorde a los astrónomos, posteriormente a esos días, cuando el sol aparentemente reinicia su movimiento en la elíptica, a quienes vivimos en el planeta tierra, nos da la apariencia, que los días empiezan a ser más largos  y las noches más cortas, hasta llegar el solsticio de verano, el cual sucede en forma similar pero entre los días 21 y 22 de junio de cada año, momento en el cual el sol invierte su curso, iniciándose la sensación que los días se sienten más cortos y las noches más largas, hasta el nuevo solsticio de invierno. 

Realmente los solsticios, que como ya se dijo significan sol sin movimiento, debido a que el sol cambia relativamente muy poco su declinación de un día a otro, y esto lo hace parecer como si estuviera fijo sobre el ecuador celeste.

A todos los iniciados en la orden masónica, nos es conocido que el sol es para nosotros un símbolo de importancia, ya que siempre hemos considerado que el taller es simbólicamente el universo, siendo el piso el cenit, el techo el nadir, los costados son los puntos cardinales y que como nuestro venerable maestro que siempre está ubicado en el oriente del taller, que es por donde siempre nace el sol, simboliza que es quien nos ilumina con su sabiduría, ya que desde su sitial representa al astro rey al nacer. 

Los solsticios siempre han sido de gran importancia para la humanidad en especial para las civilizaciones antiguas, que ya conocían varias de las leyes que rigen la astronomía, así fuera en forma empírica, como por ejemplo en la mitología romana se  decía que el solsticio de invierno cambia el ciclo de la vida, siendo el dios Janus, que es el dios de dos caras que miran en direcciones opuestas, siendo el dios de la puertas del inicio y del final, y que es un dios bondadoso y bienhechor, de los cuales derivan  los  dos San Juanes, el de invierno y de verano, a quienes reconoce y celebra la orden masónica, en fiestas que son coincidentes con los solsticios. 

Así mismo en la antigüedad las diferentes culturas también relacionaban el solsticio de invierno con sus creencias, como lo es en la mitología egipcia, que considera que el dios Horus nació un 25 de diciembre de la diosa Isis, así como también encontramos estas coincidencias en algunas de las varias religiones existentes, que determinan que  tanto los dioses Mitra de Persia, Krishna de la india, Jesús de cristianismo y Huitzipochtlic de los aztecas de Méjico, tuvieron su natalicio entre el 24 y 25 de diciembre. 

Nuestra orden masónica desde sus inicios y hasta el día de hoy, celebra la llegada de los solsticios de invierno y de verano, celebrándose el de invierno el 24 de diciembre y el de verano 24 de junio de cada año, correspondiendo el de invierno a la fiesta de San Juan el Evangelista y el de verano a la fiesta de San Juan el Bautista.  Nuestra Serenísima Gran Logia y otras Grandes Logias, celebran la fiesta sanjuán el bautista el 24 de junio, día en que estatutariamente se da posesión a los nuevos venerables maestros elegidos por las logias de la jurisdicción, y en la fiesta de san juan el evangelista, generalmente se realiza una celebración por el término de los trabajos, de navidad y de feliz año y profanamente el recogimiento de los hermanos, cada uno en sus hogares por tratarse de fechas especiales.   

Realmente mis queridos hermanos, el solsticio de invierno, generalmente es relacionado con la muerte y posterior renacimiento, al igual como es simbólicamente la representación de nuestro cuarto de reflexiones, ya que la naturaleza por si misma deja de crecer y florecer, y por la condiciones invernales aparentemente deja de estar viva, reflejándose en especial, en  las plantas y los animales de altas latitudes, ya que invernan hasta que pase esta estación, y posteriormente con el cambio de estación a la de  primavera, se reinicia el renacer de la naturaleza y vuelve a florecer la vida, culminando en verano cuando todo está en su máximo esplendor, empezando a adormilarse nuevamente en otoño, para regresar en el invierno a, aparentemente dejar de vivir en plenitud. 

Es por esto que en la antigüedad, los pueblos anteriores al imperio romano, durante los tres días anteriores al 24 y 25 de diciembre, como en los posteriores y hasta la llegada del nuevo año, festejaban el retorno del nuevo sol y de las fuerzas vegetativas de nuestra naturaleza, festejando este evento solsticial con grandes hogueras, manifestando tanto su alegría como la confianza en el porvenir, con el convencimiento que el nuevo sol, iniciaba su camino hacia la primavera, periodo regenerador de la naturaleza y de los propósitos de la humanidad, que simbolizan además del renacer de la naturaleza, el despertar del ser humano y por ende del hermano masón. 

H.·. JUAN MANUEL LESMES DUQUE 33°
P .·. V .·. M .·. LOGIA LUMEN No 14
Serenísima Gran Logia Nacional de Colombia Cartagena REAA
Especial para la Escuela Masónica Carlos Aranza Castro