20201124

La nueva concepción de la esclavitud

La orden masónica nos enseña a combatir la esclavitud en todas sus formas

Como nos es conocido tanto la concepción de la esclavitud como la de su antónimo que es la libertad, son dos conceptos que los grandes estudiosos y filósofos más han analizado y estudiado a lo largo del trascurrir de la civilización. Sin lugar a ninguna duda podemos decir que la esclavitud es la falta de libertad, entendiéndose por libertad a la capacidad del hombre vivir y a obrar acorde a su voluntad, y como lo decía Don Quijote, “La liberad es uno de los más preciosos dones que a los hombres dieron los cielos, con ella no pueden igualarse los tesoros que encierra la tierra ni el mar; por la libertad como por la honra, se puede y se debe aventurar la vida”.

La esclavitud sigue siendo un azote para la humanidad y la masonería tiene el deber de combatirla
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Aunque la mayoría de mis congéneres no se den cuenta de que la esclavitud aún existe entre mostros y que no son solo anécdotas e historias del pasado, mi concepción personal al respecto es que ella continúa plenamente vigente en la actualidad, manifestándose cotidiana e ilimitadamente en nuestra sociedad actual, de distintas maneras y en diferentes formas y concepciones, pero generalmente siempre esta velada o se disfraza de diferentes formas para seguir oculta, siendo la esclavitud una de las más reprochables y antihumanas prácticas de todos los tiempos.

Entre las más conocidas practicas esclavistas modernas están entre otras la trata de personas, la trata de seres humanos por procesos de emigración, para venta de órganos o para el trabajo forzado; y en el aspecto económico esta existe por parte de ciertos grupos de privilegios, que abusan de los demás sin darles las más mínimas oportunidades para salir adelante en la vida, y en el ámbito religioso forzando a entregar grandes diezmos sin importar la situación de quien los da, y que generalmente no cubren sus necesidades básicas, justificando a las personas su sacrificio con las palabras de que todo lo que deis os será devuelto, además que en nuestra actual civilización abrazada a los avances tecnológicos descomunales, que han dado vida a la nueva esclavitud tecnológica, y nos ha conllevado a que sin darnos cuenta a ser los esclavos de ella.

¿Y que implica el ser esclavos de la tecnología? sencillamente a depender de ella para todo y al habernos robotizados por ella, perdiendo varias funciones humanas, que pesar de que la tecnología nos permite el resolver problemas en instantes, también nos hace dependientes de ella. Entre las más claras y complejas clases de esclavitud tecnológica, es la de los medios de comunicación y de las redes sociales que nos manipulan con informaciones que algunas veces son reales pero en otras son falsas o que pueden estar manipuladas. Otro aspecto crucial en la moderna esclavitud es la del consumismo desmedido, que ha conllevado a cambiar las concepciones de humanidad, como, que en nuestra cultura actual, muchos de nuestros congéneres consideran que no es ya tan importante el ser como somos, sino que lo importante es cuanto tenemos o cuanto podremos tener.

Desde otro punto de vista también somos esclavos modernos del tiempo, ya que le decidamos más tiempo a chatear o a estar conectados en e internet con nuestros amigos y familiares, que a tener o a pasar un rato de esparcimiento y de conversaciones personales, adema de que si no tenemos a nuestro alcance los medios y las redes tecnológicas pensamos que no somos nada, y desafortunadamente estos avances en vez de hacernos más humanos nos han es deshumanizado.

Este tipo de esclavitud inclusive ha traspasado las puertas de nuestras logias, en especial la relacionada con la esclavitud a las redes sociales, ya que es ahora muy común ver a un buen número de hermanos, que en plenos trabajos masónicos, estén concentrados no en las actividades logiales sino interactuando por celular o por otros medios tecnológicos, con la absurda disculpa de que por mi profesión es indispensable e imprescindible el estar conectado para solucionar problemas o inconvenientes, también es claro que en casos muy especiales no es antimasónico el tomar un minuto para dar una recomendación por celular o chat cuando por ejemplo un puente u otra obra de infraestructura por decir algo se esté derrumbando o cayendo, pero lo que no podemos el diseñar o rediseñar el mismo puente en medio de unos trabajos masónicos, y si ello fuere necesario, lo más ortodoxo masónicamente seria solicitar su retiro momentáneo de los trabajos en curso, para que en pasos perdidos podamos solucionar los inconvenientes o problemas que requieren de nuestra plena atención y así no afectaremos el devenir del trabajo logial.

También somos esclavos de nuestros miedos y de nuestras inseguridades tanto en nuestro vivir masónico como en el profano, así como también somos esclavos de nuestro silencio, cuando estamos presentes en alguna actividad masónica o profana y nos damos cuenta de que esta es ilegal o que se está afectando a algún hermano o congénere y preferimos callar y no denunciar basándonos en un concepto errado de fraternidad o de tolerancia mal entendida.

La masonería por no condicionar ninguna forma de pensamiento ni de creencias cualquiera que ellas fueren, además de que por su manera irrestricta de concebir magnánimamente el concepto de libertad, siempre pregona y hace hasta lo imposible por ella, además de enseñarlos lo importante e irremplazable que es la libertad, porque considera irrefutablemente que es el mejor estado o situación tanto mental como física que puede y debe desear un hombre en su tránsito terrenal, así como también la orden nos enseña a combatir la esclavitud en todas sus formas.


H .·. JUAN MANUEL LESMES DUQUE 33°
P .·. V .·. M .·. LOGIA LUMEN No 14
Serenísima Gran Logia nacional de Colombia Cartagena
Especial para Escuela Masónica Carlos Aranza Castro

BIBLIOGRAFÍA:


· El Ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha – Miguel de Cervantes Saavedra – Editorial Skal – 2017