20201219

Aprendiendo a ser masón

Sí es posible aprender a ser un buen masón

Inicio este análisis diciendo que para mí “sí” es posible aprender a ser masón, ya que no solo con el hecho de haber participado en una ceremonia extraordinaria y solemne de iniciación, un hombre se convierte en masón por ese solo hecho, y así mismo tampoco se llega a ser masón por el haber permanecido varios años en la orden ni escalando grados, ya que, para ser masón en realidad, es necesario el aprender a serlo.

Hacerse masón requiere valentía, mucho esfuerzo, estudio y ejercer con pasión la humanidad.
Photo by AMIR SAMOH 

Para poder ingresar a la orden y después del paso del tiempo, el poder llegar a ser un buen masón, es indispensable que antes de iniciarse, ser ya  un hombre de bien, formado en su familia y en la sociedad en la cual convive, además de ser una persona convencida de la importancia de tener y de practicar el libre pensamiento, así como también el poseer las más excelsas costumbres, ya que la masonería no puede formarlo en esos aspectos, ya que a pesar de ser una escuela iniciática y de pensamiento, que propende por hacer mejores hombres de lo que se fueron antes de iniciarse, no tiene la posibilidad de formar el carácter ni de convertir a un mal ciudadano en un ciudadano ejemplar.

El aprender a ser masón, implica el poner en práctica los principios y virtudes masónicas, que estaban implícitas y ya existentes en su ser con anterioridad a su ingreso a la orden, las cuales el iniciado consideraba que son parte de él, pero que desconocía que tenían una relación directa con el ser masón, además porque con el solo hecho de iniciarse estos principios y virtudes no se arraigaran instantáneamente en su ser.

La iniciación masónica es en sí un proceso de vida que requiere del aceptar el potenciar las principios y virtudes masónicas ya existentes en el iniciado, así como a evolucionar, para conseguir una trasformación personal que le permita llegar a ser un mejor ser humano, viviendo acorde con las leyes de dios y de los hombres, basado en el respeto a toda las diferentes maneras y formas de ver la vida, de hablar y de valorar la verdad.

El aprender a ser masón implica también necesariamente el dedicar parte del tiempo a su educación masónica, para poder comprender de verdad la simbología y filosofía masónica, para lo cual es fundamental la humildad y el deseo de prosperar mediante la realización continua de un trabajo intelectual autodidacta, que le permitirá que después de conseguir algún grado de sabiduría masónica, desempeñarse en este mundo fenomenal en la mejor forma, propendiendo siempre por el bien general por encima de bien particular, así con también a ser un filántropo de corazón.

Otro aspecto de importancia para aprender a ser masón es conocerse a sí mismo, lo que permite descubrir nuestras debilidades y falencias humanas, las cuales podemos esencialmente dominar, si potencializamos nuestros aspectos positivos, basados en las virtudes que poseemos y con el propósito altruista de hacer siempre el bien sin importar las circunstancias cambiantes de la vida, lo que nos conllevará entre muchas otras cosas el pensar  antes de hablar  y de actuar, a medir los riesgos y a evitar el hacer el mal, así sea involuntariamente.

Así mismo en el proceso interno de mejoramiento personal y de la autoconstrucción de nuestro templo interior masónico, debemos entender que conocer nunca será lo mismo que aprender, ya que conocer es solo darnos cuenta de cómo son aparentemente las cosas, pero el aprender es llegar al interior del conocimiento, a diferenciar lo importante de lo vano, lo bueno de lo malo y el cómo profundizar en el conocimiento de la verdad real, llegando a la esencia misma de las cosas.

Pero para poder profundizar en el conocimiento real y a llegar verdaderamente a conocer la esencia misma de las cosas, es importante el hacer este esfuerzo y trabajo mental cognitivo en el silencio y practicando la meditación, para que nuestro ser interior pueda avanzar en las profundidades de nuestra alma, y así potencializar todo lo positivo, reduciendo a un mínimo posible nuestras falencias, lo cual nos conllevará a dominar nuestros impulsos y pasiones y por ende a actuar y a hacer solo lo correcto, sin ningún tipo de egoísmo o de ventaja sobre los demás, y a actuar y a hacer lo que haya que hacer, como debería ser el deber ser.

El aprender ser masón, es sencillamente el aprender a vivir con mayor sabiduría iniciática, a hacer el mejor e inteligente uso de las ideas y pensamientos, a ser receptivos al cambio cuando este fuere necesario, y a acoplarnos con humildad en las circunstancias cambiantes de la vida, siendo todo esto un proceso que dura todo el tiempo en el que se cumple nuestro trascurrir en el mundo fenomenal, pero actuando cada vez más conscientes de la importancia  de ir siempre en dirección hacia la verdadera luz alejándonos de la oscuridad y de las tinieblas, y del hacer lo mejor de lo mejor para beneficio propio, de nuestros hermanos, de nuestros congéneres y de la humanidad en general.

Como única conclusión puedo decir que “sí” se puede aprender a ser masón, y el hacerse un buen masón, requiere de un esfuerzo descomunal, así como también el que siempre deberemos considerarnos en seguir siendo siempre aprendices, que es la mejor concepción que un iniciado pueda tener.

H.·. JUAN MANUEL LESMES 33°
P.·. V.·. M.·. LOGIA LUMEN No 14
Serenísima Gran logia nacional de Colombia Cartagena
Especial para Escuela Masónica Carlos Aranza Castro