20201208

El simbolismo de los ojos vendados

“Los ojos vendados representan la retirada interior, al plano no perturbado por lo aparente de la imagen"

El simbolismo de los ojos vendados acorde con lo establecido en el “Diccionario Akal de la francmasonería  del autor juan Carlos Daza”, nos describe que “Los ojos vendados representan la retirada interior, al plano no perturbado por lo aparente de la imagen (La meditación), y a continuación nos dice que en La ceremonia de la iniciación, la ceguera del candidato simboliza que este proviene de la tinieblas del mundo profano y que por tanto no puede identificar el camino, tropezando con todo obstáculo, y que por lo tanto requiere de la ayuda de otro ya iniciado”.

Los ojos vendados representan la retirada interior, al plano no perturbado por lo aparente de la imagen
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En el párrafo anterior para mí, el decir que la venda puesta al candidato para que haga su retirada hacia su interior, quiere decir que a partir de ser vendado, el candidato debe utilizar sus demás sentidos no afectados para comprender aún más su situación, así como al estar vendado también le permite inconscientemente hacer una meditación profunda respecto de lo que está viviendo, lo cual lo conlleva a mostrar la entereza de su carácter y de su personalidad, al afrontar situaciones desconocidas estando en ceguera temporal, además de permitir el mostrar el temple y la fortaleza de su ser, para continuar con los acontecimientos que está viviendo y vivirá posteriormente, y fundamentalmente el demostrar que el aun siendo profano, si confía en quien lo guía en su travesía iniciática, y acepta  y sigue sus consejos, y al hacerlo a un sin ver, se da cuenta que realmente está acompañado de un masón, el cual es un ser humano de toda confianza que lo guía sin presiones, y solo le aconseja y lo acompaña en lo que debe hacer.

Posteriormente a su ingreso al cuarto de reflexiones, en el cual recupera la vista momentáneamente, para realizar las actividades iniciáticas que debe cumplir en ese recinto, vuelve nuevamente a ser vendado y ya conducido al templo donde aún en ceguera debe cumplir las demás pruebas iniciáticas correspondientes, simbolizando posiblemente lo anterior, que estas pruebas deben ser realizadas aún sin ver, guiado por el experto quien lo conduce en esa forma y en ese ese trasegar antes de poder ver la verdadera luz.

En otra concepción, la venda utilizada para cegar momentáneamente al candidato, no representa de ninguna forma una máscara o antifaz, para cubrir la identidad de éste, sino que representa que en su soledad  y utilizando sus otros cuatro sentidos y su intelecto, atraviesa por las pruebas masónicas de su iniciación, por lo cual es indispensable el trato afable con él, en todo el trascurrir casi escénico de la ceremonia, interrumpiéndose solo el silencio con el desorden que se produce auditivamente y con obstáculos que dificultan la marcha en el primer viaje, y en el segundo por el choque de espadas, restableciéndose en el tercero nuevamente la tranquilidad y serenidad de esa sublime ceremonia.

Los ojos vendados le impiden al candidato el ver a los hermanos que conforman el taller, los cuales solo podrá conocer cuando se le retire la venda después de haber hecho sus juramentos de rigor, siendo otro aspecto de importancia es que al estar vendado, además de desconocer quienes conforman la logia y de cómo es físicamente de vedad un templo masónico, el que si por alguna razón personal o extraordinaria de origen externo se debiere el suspender la ceremonia antes de los juramentos, el candidato se retiraría sin conocer a sus hermanos y de cómo es en si el taller, los cuales solo podrá conocer si al final se reinicia la ceremonia así sea otro día, pero si el candidato no decide continuar con su proceso de iniciación, le quedan aún velados quienes son los masones y cómo es en si, el templo masónico.

El retiro de la venda masónica simboliza otorgar la verdadera luz al nuevo aprendiz masón, el cual ha superado todas las pruebas iniciáticas y que ya con el pleno uso de su visión es consagrado, reconocido y aceptado como una nueva columna de la masonería universal. El simbolismo de los ojos vendados, le exige necesariamente al candidato el ser humilde, tolerante y a la vez receptivo para con quien  lo acompaña en este proceso; y finalmente, sin ninguna relación directa con la ceremonia de iniciación, la venda nos recuerda imperiosamente a los masones a “Themis”, diosa Romana de la justicia, que es equivalente a la diosa Griega  “Dice”, quien siempre es representada vendada y que en la mitología griega personificaba a la ley divina y natural, la cual personifica la justicia equilibrando la balanza y la voluntad, la cual forma parte de la simbología física del templo masónico, al encontrarse siempre en la logia a una representación de ella ubicada cerca al oriente.

H.·. JUAN MANUEL LESMES 33°
P.·. V.·. M.·. LOGIA LUMEN No 14
Serenísima Gran Logia Nacional de Colombia Cartagena
Especial para Escuela Masónica Carlos Aranza Castro
 
BIBLIOGRAFÍA:
Diccionario Akal de la Francmasonería – Ediciones Akal – Juan Carlos Daza – 1997