20201223

Hermanos masones

El masón siempre da un trato respetuoso, humilde, solidario y afectuoso a su par o igual

El término de hermano en nuestra orden masónica, describe con inmensa claridad y diafanidad una relación absolutamente especial entre dos seres iniciados que han visto la luz, y que por ser necesariamente y obligatoriamente  hombres de bien, de buenas costumbres, y de ser ejemplos en la sociedad sin ninguna excepción, dan un trato respetuoso, humilde, solidario y magnánimamente afectuoso a su par o igual, ya que en nuestra antigua y noble institución masónica, se cumple sin excepción alguna, el que todos somos iguales tanto en deberes como derechos, y con el respeto absoluto hacia el primero entre sus iguales, que como todos sabemos son honores merecidos a quienes dirigen las logias por periodos determinados, pero son ellos quienes son los más benevolentes y fraternos en el trato.

El masón siempre da un trato respetuoso, humilde, solidario y afectuoso a su par o igual
Photo by Krissia Cruz 

Acorde a lo escrito en el “Poema Regius” genialidad de un autor desconocido, poema que posiblemente data de haber sido escrito aproximadamente del año de 1390, poema también llamando por otros conocedores como el poema masónico o manuscrito real, aconsejaba a los trabajadores (posiblemente a los antiguos albañiles y constructores), que siempre se debe tratar a sus pares como queridos hermanos, siendo este el reconocimiento respetuoso y fraternal, que se daban nuestros antecesores en la orden, quienes se consideraban de una misma familia así no fueran hermanos de sangre. Este trato de nuestros ancestros masónicos, se daba, a pesar de que su nivel de educación y cultura era incipiente, y que sus enseñanzas y habilidades las recibían en las mismas cofradías, enseñanzas relacionadas tanto con en el arte de la construcción, como también con enseñanzas éticas y morales, las cuales los conllevaban a ser excelentes personas y a ser además grandes trabajadores del oficio, siendo su trato totalmente fraternal. 

En nuestros actuales tiempos, y siendo conscientes y conocedores del comportamiento fraternal de nuestros antecesores, los masones operativos y también de los masones especulativos antiguos, sabemos con diafanidad, que en todas nuestras ancestrales enseñanzas masónicas, tanto descritas en nuestros rituales y como en toda la bibliografía masónica existente a nivel mundial, así como también está estipulado en nuestros usos y costumbres, que estas sabias directrices siempre nos permitirán el entender y el comprender, que la única forma de el trato entre hermanos masones es el ser fraternos y respetuosos, que además entre otros muchos aspectos, el tener siempre presente que sin importar las circunstancias, nunca debemos perder la  tranquilidad de espíritu y como tampoco el salirnos de casillas o perder los estribos, ante la falencia que tenga un hermano en un momento determinado, ya que el verdadero hermano masón siempre debe ser tolerante, ya que en su alma o corazón no puede existir ni el odio, ni la rabia y aún menos el deseo de venganza, además que jamás busca el placer en las falencias o en los defectos de sus pares, y siempre como verdaderos masones toleran las equivocaciones de sus hermanos, pero trata fraternalmente de decirle a su hermano que no está acorde con su pensamiento,  y que cuando algún hermano ha fallado con él, siempre será magnánimo en aceptar sus excusas, pero también siendo consciente de que si las falencias se volvieran a repetir, el procedería humildemente acorde a nuestras directrices y enseñanzas masónicas existentes, para que en las instancias correspondientes, el dirimir las diferencias, pero sin ningún deseo de dañar moralmente a su par, o de vanagloriase con su derrota y menos en enorgullecerse de su venganza. 

También es cierto mis queridos hermanos, que es normal tener diferencias, y de sentir tristeza cuando hemos sido engañados o cuando nuestros hermanos no han sido leales con nosotros, pero con nuestra templanza y entereza masónica, aprendida en los años de trasegar en nuestra antigua orden, sabremos reponernos a esos momentos difíciles, sabremos aceptar las excusas, así sea que por nuestra condición humana, en nuestro corazón quede desafortunadamente el recuerdo del mal momento, pero siempre en todas nuestras actuaciones debemos ser siempre fraternos y respetuosos, sin importar como dije anteriormente, que cualesquiera que sean las circunstancia que conlleven a las desavenencias,  y que cuando pensemos en que no podremos controlar nuestras palabras, lo mejor es guardar silencio o solo decir nuestro pensamiento en forma franca y cortes, pero sin ningún tipo de ofensas, siendo allí en ese momento de dificultad, donde se demuestra la grandeza del masón, ya que en tiempos difíciles es cuando cada hermano se muestra realmente como es, debiendo siempre el controlar sus instintos y pasiones humanas a pesar de lo difícil que es, el controlar los sentimientos.

Nunca olvidemos lo estipulado en nuestro ritual de aprendiz, el cual sabiamente nos recomienda “Que, si al llegar a una logia encontráis a un hermano con el que no tengas buenas relaciones, es de esperar que lo llaméis aparte para arreglar vuestras diferencias, pero de no ser posible lo mejor es que alguno de los dos o los dos se retiren, para no afectar la armonía que debe reinar en el seno de la logia”

H.·. JUAN MANUEL LESMES DUQUE 33°
P .·. V .·. M .·. LOGIA LUME
Serenísima Gran Logia Nacional de Colombia Cartagena
Especial para Escuela Masónica Carlos Aranza Castro