20201222

La fraternidad masónica

El amor fraternal es el fundamento de la masonería

El principio de la fraternidad, ha sido por siempre, uno de los ideales más antiguos y reconocidos por los grandes sabios, y que, desde sus inicios, fue solo relacionado a ser un llamado a los buenos sentimientos. La fraternidad no es solamente un sentimiento de afecto electivo, hecho de compatibilidades, sino que en realidad es la relación bilateral y no buscada con otra persona y condicionado solamente por la identidad de nuestro género humano, y complementado por el conocido respeto, por las diferencias de pensamiento y de forma de ver la vida.

Photo by Marcos Paulo Prado 

La fraternidad masónica nos lleva a comprender, como las diferencias subjetivas de los seres humanos, como son sus creencias, visiones políticas y religiosas, sus conocimientos, su condición social, y su raza entre otras, no son los valores que deban tenerse en cuenta, frente al concepto de hermandad, que como seres sociales, llegamos a considerarnos como hermanos, con iguales derechos, y con  un solo concepto de libertad para todos, que se refiere inconmensurablemente al principio de equidad, o sea a cada uno lo que en realidad le corresponde. 

Considero humildemente que es muy probable, que el concepto de fraternidad, se incorpore en forma definitiva a nuestra orden masónica con la revolución francesa, en sustitución del término de equidad, y que este término fue subyacente y fundamento de la verdadera libertad y de la igualdad, con los que forma el lema Masónico por excelencia “Fraternidad, Libertad e Igualdad”. También considero de importancia el recordar que, en las constituciones de Anderson de 1723, aparece que, “El amor fraternal que es el fundamento y la piedra fundamental de la masonería”. 

Como hermano masón personalmente siempre he considerado que, la fraternidad es uno de los conceptos más grandes que puede existir en nuestra orden, y que además sostengo que el término de fraternidad, intrínsecamente incluye en él, todos los que nuestra orden masónica profesa y que considera que todo buen verdadero masón debe practicar. Así mismo considero que no puede existir el concepto masónico de fraternidad, si no están incluidos los preceptos de respeto, de igualdad, de tolerancia, de libertad, de humildad, de sencillez, de lealtad, de trasparencia, de honestidad, de justicia, de solidaridad, o también llamado por nosotros los masones, filantropía, y los demás que nos son conocidos como iniciados.  

Finalmente, de todo lo anterior puedo realmente el concluir, que un buen masón por lo tanto, no puede ser jamás un hermano que no sea fraterno, que no se considere igual a los demás, que no se exprese con la verdad, que no sea tolerante y que no sea de espíritu apacible, el ser fraterno es el opuesto a quien sea violento o reaccionario, que no sea un librepensador y que no respete el concepto o las ideas de los demás, que se considere el único dueño de la verdad y que por no dominar su temperamento sea intransigente.

La fraternidad solo se puede medir por la humildad, calidez y ternura del trato entre los hermanos, como también por el respeto, comprensión, apoyo  y solidaridad hacia ellos y sus familias y no por la cantidad de abrazos o palabras benevolentes que se digan; siendo así que por todo lo anterior, que el concepto de fraternidad es el más importante de todos, y el que nos debe identificar, tanto dentro de la orden como en nuestra vida profana. 

H .·. JUAN MANUEL LESMES DUQUE 33
PVM.·. Logia Lumen N° 14
Serenísima Gran Logia nacional de Colombia Cartagena
Especial para Escuela Masónica carlos Aranza Castro