20201204

Los retos de la orden masónica

Pulir la piedra bruta cumpliendo con los preceptos y principios de la orden masónica


Nuestra augusta orden masónica que, como institución iniciática tiene en su existencia y en el transcurso del tiempo, más de varios cientos de años de historia documentada mediante registros escritos de su trasegar en pro del mejoramiento del ser humano, siempre ha sabido sortear las dificultades que se le han presentado en el trascurrir de la civilización. 

Su misión y visión siempre han estado enfocadas al perfeccionamiento del hombre, las cuales podrían parecer utópicas por la propia naturaleza humana pero los iniciados que con base a su esfuerzo personal y cumplimiento de los postulados como de las virtudes masónicas, siempre estarán en el camino inalcanzable de la perfección humana; esfuerzos que nunca los llevará a la perfección como tal, pero si a ser mejores seres humanos de lo que fueron antes de ingresar a la institución. 

Pulir la piedra bruta cumpliendo con los preceptos y principios de la oreden masónica
Photo by Jukan Tateisi on Unsplash

Uno de los retos presentes y futuros del hermano masón, es el de inicialmente conocerse a sí mismo, conocimiento que le implica el determinar en su interior cuales son realmente sus falencias y debilidades humanas, para poder trabajar en ellas mediante la introspección, e iniciar también internamente el proceso de decantarlas y de tratar de llevarlas a un mínimo estado, para que, poyado también en sus virtudes y cualidades humanas y masónicas, propender por la transformación que lo conllevará a ser una mejor persona. 

El proceso de transformación interior implica que, además del desearlo, quererlo y propender por él, requiere irrefutablemente del estar convencido que es lo mejor que puede hacer para sí mismo, ya que es un trabajo personal e individual, para el cual lo único externo en que se puede apoyar quien está en ese proceso, son las luces que le pueden dar sus hermanos y congéneres, pero fundamentalmente lo que le enseña y le irradia la sabiduría masónica iniciática. Este proceso trasformador después de haber sido iniciado y del estar en el camino de él, también debe proyectarse desde el interior de quien está en él, hacia el exterior, motivando y siendo ejemplo para sus hermanos, y para la sociedad en general, lo que propenderá a la realización de una acción colectiva para el bien general de la humanidad. 

Como iniciados somos conscientes de que otros retos masónicos se relacionan con nuestro mundo y sociedad actual, ya que la humanidad siempre ha estado desde los inicios de los tiempos, embarcada en un proceso de profundas e innegables trasformaciones, las cuales han generado innumerables cambios en el comportamiento y en la forma en que interactúan los seres humanos tanto en forma individual, como en general como sociedad. Estas interactuaciones, como también la forma de pensar y de vivir, que en algunos casos han sido positivas y de proyección para el bien individual como para el bien común y que en otras ocasiones han sido negativas y de crasas consecuencias, impiden el desarrollo armónico de la humanidad. 

En nuestro mundo actual que está invadido de muchos fenómenos o problemáticas sociales, entre los cuales se cuentan la globalización desenfrenada, la alteración y acomodo amañado de la verdad y de las virtudes; la política oportunista y desinteresada en el bien general; la ineficacia de la justicia que, generalmente es tardía o acomodada al mejor postor; la falta de equidad y de oportunidades de acceder a la educación y al trabajo digno; son fenómenos y problemáticas que están apoyados en los innumerables e interminables avances tecnológicos. Dichos avances mal utilizados pueden conllevar a ser más grande la deshumanización de nuestra actual sociedad, que desvirtúa la voluntad hacia el bien y que desafortunadamente permite el desarrollo de costumbres que propenden solo o en especial por el satisfacer necesidades egoístas y no de la generalidad como es el que debería ser, del deber ser. 

Ante este mundo globalizado, que ha sabido acomodar la equidad y con ello el desvirtuar el concepto real de la justicia, de los valores y de los derechos humanos, la orden masónica siempre nos ha permitido y nos permitirá hoy como ya lo ha hecho en su trascurrir histórico, el ayudar a los seres humanos en los retos de liberarse de sus falencias humanas, permitiéndoles que con su esfuerzo personal y apoyados en su conciencia, el deshacerse o dejar de lado estas cargas negativas, facilitándoles y conllevándolos a conseguir la armonía necesaria para el desarrollo positivo de la humanidad. 

Realmente para mí los retos presentes y futuros de la orden masónica, siempre han sido los mismos, y siendo el primero de ellos como ya se dijo, el trabajar en nuestra piedra bruta para poder llegar a ser verdaderos masones cumpliendo los preceptos y principios de la orden; otro reto de importancia es nunca olvidar que como somos una institución iniciática, cuya misión esencial es el crecimiento personal e intelectual del ser humano, y para ello siempre será de vital significación el actuar con justicia, apoyándose en el precepto de la igualdad y haciéndolo masónicamente con benevolencia, o sea siempre juzgando a nuestros pares y congéneres con fraternidad plena, sin olvidar las reglamentaciones vigentes, así como los deberes y derechos que tiene cada hermano como masón y como ciudadano del mundo. 

Otro reto de gran valor y envergadura para mantener incólume la orden masónica, es el jamás dejar que ella trascienda a convertirse en un todo como un club social, ya que como masones debemos ser la élite moral y ética de la humanidad sin olvidar la parte social, pero dedicándonos de preferencia a trabajar internamente en nosotros mismos y en nuestros talleres, para poder llegar a ser mejores seres humanos y ejemplos en la sociedad, por nuestra disposición y voluntad de servicio a la comunidad y a quienes la conforman, y dejándole exclusivamente la diversión y esparcimiento profano a los llamados clubes sociales, como a las organizaciones paramasónicas que ejercen la filantropía pero compenetrada completamente con la diversión y el esparcimiento profano. 

Así mismo un gran reto masónico, que con su cumplimiento le permite y permitirá en el futuro a que nuestra institución continúe incólume en el tiempo, es no permitir que la orden masónica ni sus trabajos se conviertan en una obligación, ya que por nuestra esencia iniciática, todo verdadero masón debe vivir la masonería convencido de que es lo mejor de lo mejor, realizando sus trabajos tanto dentro del templo como fura de él, por motivación interna y personal, convencido y consciente que el ideal masónico es la práctica del bien de los principios y de las virtudes masónicas, que son el fundamento esencial del iniciado; además de siempre propender por la tolerancia, la templanza, la gentileza, la caballerosidad y la fraternidad bien entendidas y por la filantropía ideal masónica, la cual se fundamenta en que la mano derecha no sabe qué hace la izquierda. 

Finalmente el reto de estar en concordancia con el cambio de los tiempos es fundamental para la orden masónica como para las demás organizaciones humanas, ya que con el continuo cambiar de nuestra humanidad, la institución que no acepte y no se amolde a las variaciones tendrá dificultades en su existencia, ya que podría quedarse atrasada en el tiempo y no ser atractiva para las actuales y para las próximas generaciones, en cuanto a pertenecer o a formar parte de ellas. Todo lo anterior implica pequeños cambios y modificaciones de forma y no de fondo en sus procedimientos, ya que siempre deben conservarse intactas sus bases fundamentales, su historia y su tradición, pero estas deben acoplarse a los momentos de la existencia actual de la humanidad, como lo está haciendo hasta ahora nuestra orden. Un ejemplo de ello es el permitir la realización de los trabajos virtuales, para no estancarse en el tiempo de la pandemia del covid 19 que afecta a la humanidad, pandemia, que impide por riesgos, el poner en peligro el don más sublime y sagrado que el Gran Arquitecto del Universo dio al hombre, el cual es la vida. De la misma forma, la correcta y moderada utilización de la tecnología actual, que facilita las labores administrativas permite a la orden y quienes la conformamos, no estancarnos en el trascurrir cambiante de los tiempos. 

Estos retos tanto presentes como futuros y que universalmente nos comprometen y nos comprometerán a todos, son los que, basados en la sabiduría masónica, debemos atrevernos a enfrentar, para que con la combinación de nuestra templanza, entereza y positividad tanto profana como masónica, el propender para que tanto nuestro presente como nuestro futuro, estén en concordancia con el deber ser de la existencia humana, y de cómo deberíamos convivir con nuestros hermanos y semejantes. De esta forma podremos dejarle un mundo mejor a quienes nos seguirán en el trajinar terrenal, basándonos esencialmente en la autoconstrucción personal, como albañiles de la inteligencia y del pensamiento. 

H.·. JUAN MANUEL LESMES 33 
P.·. V.·. M.·. LOGIA LUMEN No 14 
Serenísima Gran logia Nacional de Colombia Cartagena
Especial para Escuela Masónica Carlos Aranza Castro