20201225

Platón y la masonería

Platón nos conduce por la vía de lo fundamental

Con el más fraternal de los saludos me permito presentar a vuestra consideración la plancha que he titulado, Platón y la masonería, para la cual me he respaldado en el libro Diccionario Filosófico - Recopilación de Leandro Harol Pantoja y Gustavo Zúñiga.

Inicio este análisis diciendo nuevamente que como en el caso de unas planchas anteriores en las que traté a Sócrates y a Aristóteles, de igual manera os digo que tampoco existe ninguna relación directa entre Platón y la orden masónica, solo que es nombrado en uno de nuestros grados simbólicos como uno de los cinco más importantes filósofos griegos, pero si estudiamos sus pensamientos y lineamientos filosóficos, si encontraremos alguna relación indirecta entre él y la masonería.

Platón nos conduce por la vía de lo fundamental
Platón

Platón cuyo nombre de pila era el de Arístocles tuvo sus orígenes en una familia noble de la Grecia antigua, su padre Aristón siempre decía que era descendiente del último rey de Atenas, y siendo su madre Períctona, de quien se decía que era familia del antiguo legislador griego Solón. En su infancia y juventud, Grecia pasaba por un momento difícil, por los problemas de la democracia de Atenas y por la Guerra del Peloponeso, afectando estas situaciones a la familia de Platón.

Se dice que Platón tuvo aspiraciones políticas pero que se desilusionó por los gobernantes de Atenas, luego se dedicó a escribir poesías, pero cuando conoció a Sócrates quemo obras poéticas, dedicándose al estudio de las enseñanzas de Sócrates, y tras la muerte de su maestro abandonó a Atenas, y durante 12 años se dedicó a viajar buscando complementar su instrucción con los sabios que conoció durante sus viajes, regresó a Atenas cuando tenía 40 años y compró un hermoso olivar cerca de la ciudad y fundó la escuela a la que llamó la Academia, institución que con el tiempo fue la primera universidad de Europa, en cuyo frontispicio se leía “Aquí no entra nadie que no sepa geometría”.

Cuando Platón se dio cuenta que a su escuela acudían numerosos jóvenes y algunos de ellos solo por curiosidad y que otros sí realmente estaban interesados en sus enseñanzas, las fortaleció para que solamente quienes tuvieran la capacidad intelectual de comprenderlas continuaran con el proceso de aprendizaje, lo cual permitió seleccionar cuidadosamente a sus discípulos a quienes, durante un periodo de diez años se les enseñaban las matemáticas, a las que platón siempre consideró como la base fundamental de la educación, pero también les daba lecciones de lógica o arte de razonar, retórica o arte de hablar, etimología o arte de averiguar el origen de las palabras, y ciencias políticas o arte de gobernar.

A Platón se le considera el padre de la filosofía occidental, y se llega a decir justificadamente que con él la filosofía griega alcanzó su madurez y que a diferencia de lo que sucedió con Sócrates, todos los escritos de Platón se conservan, siendo que la mayor parte de su obra está escrita en forma de diálogos, escribiendo alrededor de treinta obras en un tiempo no mayor de cincuenta años, de entre las cuales la más conocida es la titulada “La República”, donde presenta sus concepciones políticas de cómo debería ser el gobierno ideal, para el beneficio general de todos los ciudadanos y no el particular, fundamentando sus pensamientos en varios aspectos filosóficos que son los que analizo a continuación. 

A través del mito y la alegoría de la Caverna, en la cual hace referencia a que varios hombres que están prisioneros en una cueva y encadenados a un muro desde que eran infantes , y desde entonces no han visto nada más que sombras de varios objetos que se proyectan en la pared, lo cual conlleva a que los prisioneros determinen que las sombras son su única verdad y realidad; Luego que uno de ellos es liberado y ve como es el mundo real, se da cuenta que lo que creía, que las sombras eran lo real, estas solo eran sombras de la verdad o mundo sensible, regresando posteriormente a la caverna y al contarle a los otros la verdad vivida sobre el mundo real fuera de la caverna, ninguno le cree, por estar su mente esclava de creer que las sombras son todo, impidiéndoles con ello considerar otras posibilidades, igual a como nos sucede cuando solo vivimos de las costumbres, encerrados en nuestras propias cavernas mentales, las cuales nos impiden ver cómo es en realidad el mundo fenomenal, además de que no somos capaces de asimilar que siempre todo puede cambiar y que siempre habrán más posibilidades en este mundo, de las que concebimos por nuestras circunstancias y nuestro encierro mental. 

En estos diálogos Platón hace gran difusión a la frase Conócete a ti Mismo que estaba inscrita en el templo de Apolo en el Oráculo de Delfos, y que determinaba que antes de que cualquier viajero hiciera su consulta al oráculo debería investigar su propia esencia, diciéndonos Platón al respecto que, es de gran importancia el mirar hacia nuestros adentros antes de tomar decisión alguna, o antes de dar cualquier paso en la vida, siendo estas apreciaciones lecciones perfectas de vida, ya que al llegar a conocernos a nosotros mismos, sabremos de nuestra esencia y de nuestras obligaciones para con el mundo, como para con nosotros mismos, y el que deberemos siempre pensar y meditar antes de hablar o proceder. 

Adicionalmente entre otros temas tratados en los diálogos de la República, está la concepción de la virtud, la cual según Platón, es una cualidad que permite al ser humano el acceso al mundo tal como este es, o sea al mundo verdadero y como también al mundo de las ideas, las cuales son “El bien, la belleza y la justicia”, siendo estas dos últimas derivadas de la primera, siendo el bien todo lo correcto, diáfano y el cómo deberían de ser las cosas, la belleza que implica el ir hacia la perfección, y por último la justicia, la cual según platón, se da en dos formas, la primera y que corresponde a la justicia general , que se relaciona en forma directa con la virtud del orden, y la segunda que corresponde a la justicia social, que propende por ubicar a cada ciudadano en su lugar, según su saber, y el papel que puede y debe desempeñar en la sociedad, lo cual implica a darle a cada quien lo que se merece y por lo que ha trabajado o estudiado, o sea que su ubicación social corresponde a lo conseguido por sus propios méritos y esfuerzos. 

En la ardua tarea de conocernos a nosotros mismos, como también el comprender que la vida no es como aparenta ser, así como sobre la concepción y la interpretación de la virtud en especial cuando esta se relaciona con el bien, con la belleza y con la justicia con equidad, lo cual nos permiten concluir que estos pensamientos entre otros más, son totalmente congruentes con los postulados masónicos, en especial el conocernos a nosotros mismos, actividad netamente personal, y que realizamos por primera vez así sea inconscientemente, todos los iniciados en la orden masónica cuando permanecemos en plena soledad en el cuarto de reflexiones, accionar que está también relacionado en alguna forma con lo tratado en la obra de la República, ya que solo quien se libere de sus ataduras mentales y pueda concebir otra clase de vida, es quien si puede romper las cadenas de la costumbre y aspirar así a un mundo mejor, siendo por lo anterior que considero que no existe una relación directa de Platón con la masonería, pero que sus concepciones filosóficas en especial las establecidas en los diálogos de la República si son concordantes con la filosofía masónica.

H.·. JUAN MANUEL LESMES DUQUE 33°
P .·. V .·. M .·. LOGIA LUMEN No 14
Serenísima Gran Logia Nacional de Colombia Cartagena
Especial para Escuela Masónica Carlos Aranza Castro

BIBLIOGRAFÍA:

Diccionario Filosófico – Nueva Editorial S.A.S. - Recopilación de Leandro Harol Pantoja y Gustavo Zúñiga – 2014.