20201228

¿Qué nos puede dar o brindar la orden masónica?

La masonería nos permite pasar de ser hombres buenos a ser mejores hombres mediante un arduo e intenso trabajo


La respuesta concreta a este interrogante sería que la masonería lo que nos da o nos puede ofrecer es un intangible. El término de intangible es en realidad un adjetivo que hace referencia a todo aquello que no se puede percibir claramente mediante los sentidos, lo cual nos conlleva entender que un intangible es aquello que es inmaterial. Etimológicamente el término de intangible proviene de la unión del prefijo latino negativo “In” y del adjetivo latino “Tangibilis” y que significa lo que no se puede tocar o alcanzar.

Conocer la acacia
Photo by Vlad Coroeanu 

Lo anterior nos permite el comprender que algo intangible es en sí, algo de naturaleza inmaterial o abstracto, algo incorpóreo, algo etéreo o algo invisible, lo cual no podrá nunca medirse de manera física y que por lo tanto no podrá tampoco tener un valor económico por carecer de sustancia física susceptible.

Volviendo nuevamente al título de este escrito, podremos entender con claridad todos los iniciados, que nuestra orden masónica, lo que nos puede dar o brindar es el pasar de ser hombres buenos a ser mejores hombres, pero la masonería como institución iniciática, por si misma no nos puede otorgar ese intangible, sino que cada masón con su trabajo y dedicación puede dárselo a sí mismo, ya que la orden no tiene la potestad ni la magia de entregárnoslo, porque ese es un trabajo personal y solamente cada hermano por el mismo puede conseguirlo, lo cual solo será posible si está dispuesto a cambiar de actitudes para consigo mismo, para con sus hermanos, con sus congéneres y con su familia.

Este intangible masónico es un proceso que dura toda nuestra vida terrenal, y la orden masónica en lo que si nos puede ayudar para conseguirlo, es darlos las herramientas simbólicas, para que con la correcta y adecuada utilización de sus enseñanzas, simbología y filosofía, se nos permitirá el develar el cómo hacerlo, y que mediante un proceso autodidacta y de trabajo interno, nos facilitará el iniciar el proceso de decantar nuestras falencias humanas, a la vez nos guiará en como potenciar nuestras virtudes.

El proceso del mejoramiento del ser humano es una de las labores más complejas que tiene el hombre y el masón, y sus resultados solo se ven con el paso del tiempo, ya que este proceso de mejoramiento interno es absolutamente complejo y requiere de un gran esfuerzo, ya que tratar de minimizar nuestras falencias no es nada fácil, además de que no existen reglas ni leyes, que con su cumplimiento nos permitan llegar a donde queremos llegar, a ser mejores hombres de lo que fuimos en el pasado y de lo que somos en el presente.

Este proceso también es muy difícil de medir o cuantificar, ya que por no existir normas que lo describan racionalmente, implica que cada uno a su manera de ver las cosas y la vida, podremos propender a ello; y su evaluación también es personal, porque no es factible una medición exterior por intermedio de otros seres humanos así estos también sean masones, por la sencilla razón de que nuestros avances solo los podemos medir nosotros mismos mediante nuestra propia valoración y evaluación por intermedio de los dictados de nuestra conciencia, ya que a ella nunca la podremos engañar, porque solo ella nos conoce a nosotros como realmente somos y si en verdad hemos progresado en el trabajo de mejorarnos.

Quien tratare de evaluar nuestro proceso de perfeccionamiento tiene el limitante insuperable de que solo puede ver lo que nosotros mismos le mostremos o permitamos que ellos vean, ya que nuestra verdad es solo nuestra y los demás solo ven superficialmente lo que somos o demostramos que somos, pero nunca podrán tener la certeza de que lo que ven si es la verdad real de cómo es nuestro interior y como han sido los cambios en nuestro proceso de mejoramiento interior.

Lo único que podría medirse de desde el exterior, sería algo aparente de como los demás aprecian nuestro comportamiento y de nuestras reacciones a los diferentes estímulos o situaciones que se nos presenten, pero sería una medición sin las bases suficientes para poder determinar una evaluación real, por estar midiendo un intangible, el cual solo nosotros podemos conocer en verdad. 

Entre lo intangible que nos puede dar, ofrecer, brindar o vender la masonería es el ayudarnos inicial y sutilmente por medio de sus enseñanzas, postulados y principios masónicos, a dominar nuestras pasiones, a tratar de someter nuestra voluntad a la virtud, a continuar en el proceso de minimizar nuestras falencias, a ser verdaderamente altruistas y filántropos, y a trabajar porque este mundo cada día sea mejor para nuestra humanidad, pero todo esto es imposible de medir, a no ser por nuestra propia valoración personal.

Finalmente la orden masónica solo puede propender por apoyarnos también intangiblemente en nuestro proceso de autoconstrucción y de perfección para poder llegar a ser mejores hombres, además de que el salario que devengamos en esta sublime actividad por ser mejores, es también un intangible, el cual se nos entrega simbólicamente en las columnas del taller, ya que la orden no puede y no podrá jamás recompensarnos en términos económicos sino con el honor de haber hecho lo correcto, lo justo, lo ecuánime, lo equitativo, así como el honor de trabajar por un mundo mejor.


H .·. JUAN MANUEL LESMES 33°
P .·. V .·. M .·. LOGIA LUMEN No 14
Serenísima Gran Logia Nacional de Colombia. Cartagena.
Especial para Escuela Masónica Carlos Aranza Castro