20210118

El simbolismo del trabajo masónico

El trabajo masónico es interminable, y el éxito depende de cada hermano y su dedicación 


Una de las más fundamentales enseñanzas de la orden masónica como escuela iniciática, es la de inculcar y motivar razonadamente al iniciado, que comprenda que el trabajo no solo es una necesidad humana para la subsistencia independiente, sino que además es una de las tareas más nobles que puede realizar un ser humano.

La orden siempre ha considerado que el trabajo es un deber y un derecho del ser humano, ya que en la parte profana es fundamental para que el hombre subsista y pueda tener una vida sin apremio tanto para él como para su familia, y pueda con base en su esfuerzo diario proyectarse al futuro, y en el campo masónico el trabajo como iniciado también es fundamental para la comprensión de los postulados y principios masónicos, como también es esencial para el progreso del hermano en la orden, así como para a ser partícipe del engrandecimiento de ella y para su proyección al futuro.

El trabajo masónico es interminable, y el éxito depende de cada hermano y su dedicación a él
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Uno de los primeros acontecimientos en la vida del aprendiz masón es el del recibir las herramientas para que pueda desarrollar su trabajo masónico, y entre ellas el mazo como el cincel, y en especial el mandil, el cual en la orden es el símbolo sublime del trabajo, además que masónicamente el trabajo es el más grande de los deberes del hermano masón, siendo por lo cual a un iniciado se le conoce como un obrero o albañil, además que nuestra institución en muchas formas utiliza el símbolo de la colmena como signo masónico y en especial del trabajo iniciático.

El trabajo en los masones operativos, era realmente el de la construcción de edificios físicos, ya que nuestros antiguos predecesores de oficio realmente eran albañiles reales en todo el sentido de la palabra, y su trabajo era físico, realizando las diferentes tareas de la construcción, desde la búsqueda de la piedra ideal y luego el proceder a desbastarla a las medidas necesarias, para que así fuera factible su utilización en la edificación a construir, pero en la época actual de la masonería especulativa, el trabajo masónico es netamente simbólico, en el cual cada albañil moderno o constructor de estos días, su oficio de obrero es el de edificar su propio templo interior.

Este simbólico trabajo que consiste en desbastar nuestra propia piedra bruta, es decir limar hasta el máximo nuestras falencias humanas, para así poder realmente ser mejores seres humanos, fortaleciéndonos con la puesta en práctica de los principios y postulados masónicos, propendiendo siempre por el bien general y no del particular.

El trabajo masónico es interminable, y el éxito depende de cada hermano y su dedicación a él, existiendo ciertas diferencias en la forma de trabajar en especial en lo referente a la motivación al hacerlo, siendo que estas diferencias las podemos ver con claridad, en la forma de expresarse el hombre sobre su trabajo, ya que en el caso del obrero o albañil que trabaja en una construcción de una edificación o catedral, y al preguntársele por su trabajo y si su respuesta es que estoy construyendo una catedral, esta respuesta es de un obrero conforme pero que no está realmente motivado por hacerlo, pero si la respuesta es la que estoy construyendo la más grandiosa y especial de las Catedrales, en este caso podemos analizar que este obrero o albañil si está plenamente realizado efectuando sus labores de construcción, ya que para él su trabajo es además de ser un anhelo personal, es un trabajo que realmente lo satisface en todo su ser y por lo tanto siempre hará lo mejor que puede hacer y el cansancio físico no lo sentirá en mayores proporciones, ya que su intelecto e interés le determinan el hacer lo mejor acorde con sus capacidades.

El trabajo actual en nuestras logias, que es en parte simbólico ya que se trata de nuestra propia autoconstrucción para nuestro mejoramiento personal, pero que por otro lado el trabajo en el taller además de ser esotérico, también requiere de un trabajo físico e intelectual, como es el participar en las tenidas, presentar planchas y también el ser partícipes de gestiones administrativas, contables, de organización, de programación y de ejecución de proyectos masónicos, pero el trabajo que realmente nos diferencia de lo profano, es el trabajo netamente esotérico masónico, que es el de trabajar por nuestro mejoramiento personal y el de nuestros hermanos, para así poder ser parte de la realización y del futuro de la sociedad a la cual pertenecemos y a la humanidad en general.


H.·. JUAN MANUEL LESMES DUQUE 33°
P .·. V .·. M .·. LOGIA LUMEN No 14
Serenísima Gran Logia Nacional de Colombia Cartagena
Especial para Escuela Masónica Carlos Aranza Castro