20210129

Honor a quien merece los honores

La importancia de reconocer a quien se ha destacado y es un ejemplo digno de imitar 


El término de honor etimológicamente viene del latín “Honos o de Honoris”, que describe en sí ciertas cualidades de un ser humano respecto a su rectitud, dignidad, respeto, fama, y en especial por el haberse distinguido por una conducta o forma de vida sobresaliente. 

También el honor hace referencia a la distinción que se hace a la persona que ha cumplido en forma extraordinaria y sobresaliente sus deberes y responsabilidades en el cargo para la cual fue elegido, o al mérito en las acciones heroicas en que ha participado y que estas hayan sido calificadas como de gran trascendencia y sean dignas de ejemplo para la comunidad o nación donde resida, así como también por excelsos logros académicos o profesionales, que le hayan hecho distinguirse sobre el conglomerado.

La importancia de reconocer a quien se ha destacado y es un ejemplo digno de imitar en la masonería
Honor masónico

En la vida profana existen diferentes tipos de reconocimientos de honor, para quienes se destacan por sus cualidades o actos en todos los campos de la existencia, como son los títulos honoríficos, los reconocimientos verbales o escritos, las placas honoríficas, las medallas o condecoraciones y demás diferentes ceremonias y distinciones, que conllevan a homenajear a quien se ha destacado por su accionar o por los resultados obtenidos en los diferentes campos de la vida. 

En nuestra orden masónica se denominan honores a los actos de reconocimiento, de agasajo, así como a la entrega de presentes o de elementos honoríficos que se otorgan o se dispensan a los hermanos masones, entre los cuales se tienen las baterías, las bóvedas de acero a mallete batiente, la entrega de distinciones, o la imposición de medallas y condecoraciones masónicas. 

Por otra parte también masónicamente se considera como un honor, a los títulos masónicos que son otorgados a los hermanos que resultaren elegidos para desempeñar los cargos de Gran Maestro, de Diputado Gran Maestro, de Venerable Maestro, al igual que los títulos de Pasado Gran Maestro, Pasado Diputado Gran Maestro o Pasado Venerable Maestro y demás cargos de relevancia en la orden; así como el reconocimiento de masón advitan y los demás que se encuentren establecidos en las constituciones y reglamentos masónicos. 

Ahora bien los reconocimientos y honores masónicos deben otorgarse o distinguirse con ellos, a los hermanos masones que realmente se hayan destacado por su vida masónica y por sus logros en su carrera dentro de la orden, y que tanto consuetudinaria como estatutaria y reglamentariamente estos honores deben prodigarse a quienes realmente los merecen, por haber realizado un trabajo digno y excepcional, o que hayan sido reconocidos como ejemplo por haber sobresalido en el cumplimiento de sus deberes y funciones masónicas, siendo por lo cual estos reconocimientos siempre estarán dispuestos y descritos para ser otorgados a quienes cumplan con los requisitos especiales para ello. 

Para su otorgamiento se tienen también establecidas ciertas ceremonias especiales, siendo la distinción o el honor más sencillo pero digno, el reconocimiento verbal o escrito por parte de autoridad masónica, al igual que el prodigar las baterías correspondientes ya sean sencillas o triples con redoble prolongado. En el caso de los títulos estos honores se otorgan en el momento de la elección al cargo de Venerable Maestro o los de las demás dignidades en el momento de su elección, y el del título de pasado Venerable Maestro como de las demás pasadas dignidades, cuando el hermano masón ha culminado su periodo ortodoxamente y por el haber cumplido con dignidad y decoro con las funciones de su cargo; así mismo el honor de reconocer a un hermano masón como advitan, es el reconocimiento a una sobresaliente trayectoria dentro de la orden, y reconocer así una real, extraordinaria y excepcional vida masónica. 

En lo referente al otorgamiento o entrega de placas, de medallas y de condecoraciones masónicas, estas solo deben de ser otorgadas a los hermanos que se hayan destacado excelsamente por los servicios prestados a la orden. Por ultimo y que es de común conocimiento por todos, es que los honores se deben prodigar exclusiva y solamente a quienes tengan los méritos para ello, ya que de hacerlo a quien no lo merezca, se consideraría como una gran falencia, ya que sería demeritar el honor a otorgar. 

He de allí la importancia de reconocer a quien se ha destacado y que por lo tanto es un ejemplo digno de imitar para sus hermanos, además que no debemos nunca olvidar, lo que se estipula masónicamente en el ritual del aprendiz sobre el mandil, el cual es considerado como el mayor honor que puede recibir un hermano masón y por lo tanto siempre lo debe portar con dignidad y con la altura de un gran iniciado, además que el ser masón es también un gran honor. 


H.·. JUAN MANUEL LESMES DUQUE 33° 
P .·. V .·. M .·. LOGIA LUMEM N° 14
Serenísima Gran Logia Nacional de Colombia Cartagena
Especial para Escuela Masónica Carlos Aranza Castro