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Importancia de ser un ejemplo en la masonería

El masón debe ser un ejemplo digno de imitar, un ejemplo inspirador.

Como nos es conocido y además como figura en diferentes diccionarios de nuestra lengua castellana, el término “Ejemplo”, deriva del latín “Exemplum” y hace referencia a un hecho o conducta, que se toma como modelo a seguir, o bien para ser evitado, de acuerdo con su perfil positivo o negativo.

En nuestra orden masónica, es común el escuchar o leer, el concepto de que todo hermano masón debe ser un ejemplo digno de imitar, no solo por su manera de vivir y de interactuar tanto en la vida masónica como profana, así como también debe ser un hombre digno, honesto y cumplidor de sus deberes y obligaciones tanto en su mundo personal como con la orden francmasónica.

El masón debe ser un ejemplo digno de imitar, un ejemplo inspirador
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A mi concepción personal el verdadero masón debe además de ser virtuoso, (esto no quiere decir perfecto, ya que la perfección solo es el deber ser del gran geómetra), debe además ser un hombre honesto, trasparente y trabajador, dedicado a su profesión y familia, así como también el dispensar el tiempo necesario para con la orden masónica.

También el verdadero masón además de ser un hombre de bien y de buenas costumbres, debe estar convencido de que el gran geómetra lo envió de paso a este mundo terrenal, no solamente desarrollar todo su potencial como ser humano, sino que además debe buscar su realización personal, debe propender por ser feliz, siendo además consciente de que, así mismo debe  ser participe y propiciador, trabajando para el conseguir que nuestra humanidad, sea cada vez más equitativa, igualitaria y fraternal, para que nuestros congéneres puedan en un futuro, el vivir en un mundo mejor.

Siempre he considerado que para que un hombre pueda ser un ejemplo, debe necesariamente debe ser un hombre correcto en todas sus actuaciones, leal a sus principios y convencido de que el bien general prima sobre el particular, además contundentemente debe ser un hombre de alma apacible, que siempre evita la confrontación y que considera que la verdadera forma de hacer las cosas y de lograr objetivos, es por su constancia, perseverancia y trabajo, siendo siempre propositivo, y totalmente convencido de que para ser entendido en sus pensamientos y acciones, siempre debe actuar correctamente y de el tener, el mejor el uso de la palabra, para irradiar sus ideas, proyectos e ideales.  

El que un hermano masón realmente sea un ejemplo para sus hermanos y la sociedad, conlleva irrefutablemente a que el hermano, siempre  haga las cosas bien,  y aunque cualquier día pueden, por sus falencias humanas el hacerlo fallar, pero los hermanos deben tener el carácter, la honestidad y la templanza  para corregir el rumbo, remediar su error y el hacerle saber a sus pares que han fallado, pero que a pesar de todo corregirá su equivocación, y que trabajara para no repetirla en lo sucesivo, así mismo como ser humano y masón, siempre debe ser justo en todas sus actuaciones y siempre debe hacerlo previo razonamiento interior, y como se lo indique su experiencia, pero siempre basado en su conciencia, además debe ser un faro en la fidelidad con su palabra, principios, concepciones, y jamás deber ser perjuro, ya que siempre se expresara con la verdad, porque siempre que afirma algo, está convencido de que así es y es el deber ser, además de tener siempre a mano las pruebas que determinan la verdad de sus afirmaciones y que debe guardar silencio cuando no esté seguro de alguna concepción o afirmación.

También el hermano masón debe ser un faro tanto en su vida masónica como profana, porque él nunca se deja llevar por las apariencias, además de que solo, cambiara su parecer si realmente considera que debe hacerlo, después de reflexionar su posición, reflexión que siempre hará en el silencio de su alma, y acorde a los dictados de su conciencia, y que por su naturaleza como hombre y como masón, es un hombre de principios, ya que como verdadero masón, al igual que los grandes maestros de maestros, como lo fue entre otros, nuestro Hiram Abiff, quien feneció por sus principios y concepciones, cumple con su palabra y sus  juramentos, siendo por lo cual los hermanos masones hemos heredado, el ser hombres de bien y justos en todas nuestras actuaciones, y por ende el ser siempre ejemplos para sus hermanos y para la sociedad en general.


H.·. JUAN MANUEL LESMES DUQUE 33°
P.·. V.·. M.·. LOGIA LUMEN No 14
Serenísima Gran Logia nacional de Colombia Cartagena
Especial para Escuela Masónica Carlos Aranza Castro