20210107

La columna rota

Te recordaremos y honraremos con alegría

Con el más fraternal de los saludos me permito presentar a vuestra consideración la plancha que he titulado, “La columna rota”, en honor a mi Venerable y Querido Hermano OSWALDO ESCOBAR CHAMORRO E.O.E.

En nuestra orden masónica se tiene el símbolo de la columna rota, el cual da a entender a los iniciados, que un masón ha cumplido con su ciclo terrenal y que ha trascendido al oriente eterno, es decir que el hermano ha abandonado este mundo fenomenal terrestre y ha pasado a ocupar un lugar en la eternidad. 

“Loor por su vida y trayectoria y que el Gran Geómetra tenga a nuestro querido hermano OSWALDO ESCOBAR CHAMORRO a su diestra por siempre”.

El símbolo de la columna rota es representado masónicamente en una muy antigua imagen esotérica en la cual se resalta una columna rota, detrás de la cual se encuentra una joven mujer con un libro en la mano derecha, mostrando angustia en su rostro y portando en la mano izquierda una rama de acacia, que también es símbolo de la muerte, estando esta dama acompañada  de un viejo alado con barba, quien a su vez porta un reloj de arena que simboliza el ciclo vital y una guadaña que representa también la muerte, dándonos a entender este símbolo masónico funerario el fin de un ciclo en el tiempo  y la esperanza del trascender al Oriente Eterno.

Cuando en nuestro mundo un hermano trasciende, en su honor se realiza la ceremonia masónica fúnebre en la cual se resalta su vida y su trasegar masónico, no con el fin de adular su personalidad, sino con el más loable de los propósitos el cual es el reconocer con humidad todo lo realizado por el hermano en su trasegar masónico y profano, además de agradecer al Gran Geómetra el haber tenido el honor de haberlo conocido y el aliciente de haber  trabajado junto al hermano masón que nos ha abandonado por los designios del destino en el trajinar terrenal.

El paso al Oriente Eterno de nuestro hermano OSWALDO es un momento de indescriptible e intenso dolor, porque ya no podremos contar con él para nuestros trabajos, proyectos y realizaciones masónicas, pero afortunadamente con su legado y su ejemplo podemos el continuar los trabajos logiales, de los cuales él se sentirá orgulloso desde su nuevo sitial, y desde allá siempre le agradecerá sus hermanos él no olvidarlo y siempre recordarlo como una gran figura masónica.

Cuando un masón emprende su último viaje, que es  cuando se trasciende al Oriente Eterno, como ya lo ha cumplido y que se nos ha adelantado muestro querido hermano OSWALDO, proceso natural y simbólico por nuestra condición humana, que implica el romperse la cadena de unión por parte del hermano que por llamado del Gran Geómetra se va de nuestra Benemérita Logia Lumen No 14, en la cual ocupó con honor y responsabilidad todos los cargos posibles, sobresaliendo con su dedicación, fraternidad, filantropía y altruismo y en especial cuando se desempeñó como venerable maestro de su taller, lo cual conlleva irremediable y necesariamente a que se produzca el estremecimiento del templo físico y de los corazones de sus hermanos, ya que su columna se ha roto para siempre, y desde ahora no nos acompañará presencialmente en nuestros trabajos, no hará parte física en nuestros proyectos, pero si nos acompañará con sus luces, las cuales y sin pausa alguna, nos irradiará fraternalmente desde su nuevo sitial en la gran logia de la eternidad.

Cuando un masón también ha sido un marinero de profesión  y de pasión, así como galeno naval  y especialista médico de gran prestigio y reconocimiento como lo fue nuestro querido hermano OSWALDO, también su última singladura la navegó en medio de las tormentas y tristezas evitando las derivas y vientos contrarios hasta haber fondeado y posteriormente haber atracado en  el puerto seguro de la eternidad, desde donde como un faro de luz guiará a los navegantes en sus propias singladuras y travesías marineras, para que ellos temporalmente también puedan llegar sin inconvenientes a sus puertos terrenales y al posterior y final puerto de la serenidad y tranquilidad plena espiritual, en bien al igual que todas sus tripulaciones.

Cuando un masón ha sido en su vida personal y familiar un hombre cabal y respetuoso, como lo fue nuestro querido hermano OSWALDO, quien además de haber sido un ejemplo de dignidad en el trato a su familia, a sus allegados y a sus colaboradores en su vida profesional, nos priva de su presencia física, pero sus recuerdo siempre permanecerán perennes entre quienes tuvimos el  honor de conocerlo y de ser sus amigos y hermanos, pero en especial de quienes conformaron su digna y prestigiosa familia, a quienes por su trabajo y esfuerzos y dedicación los hizo grandes y también seres ejemplares en este mundo, tanto por su trato familiar, personal como profesional.

La partida de nuestro querido hermano OSWALDO al Oriente Eterno siempre nos acongojará, y la tristeza inicialmente puede nublar nuestra razón, pero el mismo tiempo nos llevará a recordarlo y a honrarlo con alegría por haber sido participes en ciertos aspectos de su vida y que además con su legado, siempre nos sentiremos alagados y agradecidos por haber podido compartir la vida con un ser tan especial, que trabajó por ser cada día un mejor hombre y para que tanto  los suyos como sus hermanos y congéneres tuviéramos la oportunidad de vivir en un mundo mejor, lo cual nos permitirá con el tiempo el imitar su bagaje y modo masónico de vivir, como también el guiarnos con el ejemplo que nos deja, además de los hermosos recuerdos de la forma real de existir en excelencia, así como el deber de ser del vivir en el mundo masónico,  profesional y familiar.

“Loor por su vida y trayectoria y que el Gran Geómetra tenga a nuestro querido hermano OSWALDO ESCOBAR CHAMORRO a su diestra por siempre”.

H.·. JUAN MANUEL LESMES DUQUE 33°
P.·. V.·. M.·. LOGIA LUMEN No 14
Serenísima Gran Logia Nacional de Colombia Cartagena
Especial para Escuela Masónica Carlos Aranza Castro