20210101

La dignidad del ejercicio masónico

No busques la perfección en un hombre porque sea masón

Los masones no somos sabios, ni moralistas, ni filósofos, ni santos, y a mi concepto personal, solo aspiran a ser hombres cabalmente dignos, y por lo tanto son hombres profundamente respetuosos del género humano, respetando sus pensamientos, ideas filosóficas, políticas y religiosas, así como también propenden por la libertad en todos los ámbitos; son hombres que combaten permanente y activamente la ignorancia, la pereza, la injusticia y la violencia en todas sus formas, y en forma continua y sin descanso, predican con el ejemplo.

Nunca olvidemos, el que no debemos buscar la perfección en un hombre, por el solo hecho que sea masón.
Photo by Dave Lowe 

Siempre buscan ser un faro de luz en la sociedad y dentro de la orden, destacándose por ser librepensadores en pro de una sociedad más justa y equitativa, procurando siempre por su manera de vivir y de pensar,  ser un ejemplo para sus congéneres, por medio de su actitud siempre propositiva, por ser fraternos y justos, además que están plenamente convencidos que hay que trabajar incansablemente, por el bienestar y desarrollo de la humanidad como un todo, y teniendo como premisa y como primera prioridad, el bien común y relegando a un segundo plano el  bien particular.

Como verdaderos masones y por ende son cumplidores en forma excelsa de los postulados y principios masónicos, y propendemos basados en el estudio y la libertad absoluta de pensamiento, el trabajar cada día por conseguir un nivel más alto de perfección, conociendo plenamente que la perfección total solo es potestad del gran geómetra, y que naturalmente nosotros los masones, por ser parte integral de la sociedad y del género humano, tenemos demasiadas falencias y defectos por nuestra misma naturaleza, pero también conocemos a plenitud, que al trabajar digna y permanentemente en nuestra construcción de nuestro templo interior, propendemos ciertamente por el tratar de lograr que por lo menos nuestros defectos no se incentiven y por lo tanto, no afecten tan negativamente nuestro modo de pensar y de actuar, y que si actuamos y nos desenvolvemos en este mundo, con la actitud correcta y humilde, podremos el continuar adelante, en nuestro paso terrenal, y con nuestro loable trabajo, para el optar por nuestra  perfección interior, así tristemente sepamos con diafanidad que, siempre seremos imperfectos, y que el gran geómetra en su infinita perfección, es y será por siempre la verdadera luz, hacia la cual debemos diariamente navegar, y para así, aun siendo imperfectos, el poder acercarnos permanentemente a nuestra realización como seres humanos.

Realmente, la premisa y título de esta plancha, es en realidad un verdad inalienable, ya que a pesar de que seamos masones de vieja data o nuevos en el trasegar en nuestra iniciática orden, nuestro proceso hacia la perfección, siempre será lento y dificultoso el avanzar hacia ella como quisiéramos, ya que este proceso siempre será extenuante, y siempre será difícil el buscar más luz, o sea el  buscar un mayor grado de perfección, debiendo siempre tener perfectamente claro que no debemos buscar la perfección en un hombre, por el solo hecho de ser masón, ya que la palabra masón a pesar de que los iniciados la consideramos como el ideal más grande que pueda existir, cada masón es quien es, y su nivel de sabiduría y de perfección siempre será limitado.

Siempre he considerado que, debemos el comprender y el entender que siempre han existido, existen y seguirán existiendo masones sobresalientes, que por su dedicación y compromiso personal con la orden y con la humanidad, y que además de poner en práctica los objetivos fundamentales, lo cual requiere de un gran sacrifico y de estar siempre embebidos en  el estudio y en  el análisis de todas las cosas, lo cual conllevará a que después de crecer en sabiduría, podamos ya encaminarnos a iniciar decididamente nuestros pasos en la vía de la perfección, a pesar de saber cómo ya os dije, el que nunca la lograremos en nuestro paso terrenal, ya que este paso siempre será  muy corto y en ciertos casos efímero.

Siempre será fundamental en todos los casos, que cada uno de nosotros como verdaderos iniciados, vivamos la orden masónica a plenitud, y que como resultado a nuestro esfuerzo y dedicación personal, el proceso de perfección en que nos encaminemos, deberá en el tiempo, el convertirnos en ser de ser cada día mejores hombres, mejores seres humanos, mejores masones, para que así podamos coadyuvar a construir un mundo mejor, más justo e igualitario, para que las nuevas generaciones en el tiempo, puedan vivir realmente en fraternidad y así conseguir el que todos nuestro congéneres puedan vivir en la plena realización. Nunca olvidemos mis queridos hermanos, el que no debemos buscar la perfección en un hombre, por el solo hecho que sea masón.

H.·. JUAN MANUEL LESMES DUQUE (33)
P.·. V.·. M.·. LOGIA LUMEN No 14
Serenísima Gran Logia Nacional de Colombia Cartagena
Especial para Escuela Masónica Carlos Aranza Castro