20210111

¿Qué sigue después de la maestría masónica?

La maestría masónica es el orgullo más grande que puede tener un masón


A este inmenso interrogante podríamos agregarle los siguientes: ¿si al llegar a la maestría ya cumplí la meta masónica? ¿me he de quedar como un maestro más del taller? ¿me he de quedar en la comodidad de ser maestro masón y no producir más? ¿como maestro masón y posteriormente como past venerable maestro debo continuar con el trabajo masónico o esto ya quedo concluido y por lo tanto mi asistencia a los trabajos ya no es necesaria porque ya lo sé todo, soy todo? ¿o puedo esforzarme a un más y seguir progresando en la orden masónica en vez de quedarme en una zona de confort?

Las respuestas al primero como a los demás interrogantes solo las podrán responder quienes ya se encuentra en el sublime nivel de maestros masones, pero en este escrito os presentaré mis opiniones personales al respecto.

La maestría masónica es el orgullo más grande que puede tener un masón
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El verdadero maestro masón es consciente de que la maestría es un sublime estado pero a su vez es la fuente de la que emanan innumerables responsabilidades, siendo entre muchas otras las de ser un miembro activo del taller, estando en forma permanente a plomo con el tesoro, asistiendo regularmente a los trabajos y presentando planchas o trabajos masónicos que permitan potenciar los conocimientos ancestrales de la orden, así como de sus postulados y principios rectores de libertad, igualdad y fraternidad, además de ser siempre una columna activa de la logia y un masón proactivo en los trabajos masónicos en el templo, siendo partícipe, impulsor y colaborador en todos los proyectos que la logia determine emprender.

Un verdadero maestro masón tiene también el deber sagrado de ser realmente un maestro de sus hermanos aprendices, compañeros y maestros recién exaltados, impartiéndoles siempre las fraternales enseñanzas e instrucciones, así como en especial la sabiduría masónica, para que ellos puedan más fácilmente entender y comprender nuestra simbología y filosofía, y así poder progresar en la orden masónica, y para ello es fundamental el ejemplo que se de en nuestra forma de cumplir nuestros compromisos y obligaciones con la orden, además de ser ejemplo también por nuestra forma de proceder y de actuar, buscando siempre el bien general y no el particular.

El llegar a la maestría masónica que es el máximo y ultimo grado de la masonería simbólica, que es en sí la realización personal del hermano masón, pero que a la vez es el inicio de la carrera masónica del maestro masón, ya que a partir de ser maestro necesariamente debe ocupar con decoro y responsabilidad todos los cargos para los cuales resulte elegido por sus hermanos del taller, y posteriormente de ser merecedor el ser elegido como venerable maestro de su logia, y ya en ese cargo el dirigir los destinos de ella en el periodo para el cual fue elegido, cargo que debe desempeñar con la mayor dignidad, humildad, sabiduría, fraternidad y altruismo, propendiendo por lo mejor de lo mejor para el taller como un todo, como para los hermanos que lo conforman en particular.

El trabajo del maestro masón en la logia simbólica es inmenso, y cada día tendrá nuevos retos no solo en la parte de instrucción iniciática y del impartir sabiduría masónica y del fortalecimiento del taller para que este sea cada vez más grande, digno y permanezca por siempre en el tiempo, fortaleciéndose cada día más con el ingreso de nuevas columnas, así como en los movimientos masónicos de aumentos de salario y posteriores exaltaciones, así como también potenciando el estudio iniciático de todos los miembros de la logia.

Después de alcanzar la maestría, también se tiene a su vez la posibilidad de traspasar el umbral de la masonería simbólica e iniciar la carrera masónica  de estudios permanentes en los grados filosóficos del escocismo, que también son una fenomenal fuente de sabiduría masónica, y que para optar esos grados filosóficos que van del 4º al 33º, se debe permanecer siempre activo y cotizante como maestro masón en la logia simbólica a la que se pertenezca y que es un requisito fundamental y de estricto cumplimiento, además de que se debe continuar desempeñando con altura el grado de maestro masón.

Los grados filosóficos son el refuerzo y complemento de los grados simbólicos, pero no más importantes que ellos, pero en los dos sistemas masónicos siempre se propende por incentivar y proyectar el crecimiento personal de los hermanos masones.

Como única conclusión os puedo decir que la maestría masónica es el orgullo más grande que puede tener un masón, pero eso no implica que ya sepa todo lo que se debe saber o aprender, ya que la masonería conlleva irremediablemente a continuar con los interminables procesos de instrucción y de crecimiento personal, procesos que se pueden fortalecer y potenciar aún más si a la maestría simbólica se la complementa con los estudios y grados filosóficos del escocismo.

H.·. JUAN MANUEL LESMES 33°
P.·. V.·. M.·. LOGIA LUMEN No 14
Serenísima Gran Logia Nacional de Colombia Cartagena
Especial para Escuela Masónica Carlos Aranza Castro