20210110

Usar la razón y no la fuerza

La suprema importancia de la razón en la francmasonería

Como nos es conocido, todo masón es un librepensador, quien posee y el derecho inalienable a pensar y a tomar sus propias decisiones y determinaciones acorde a su conciencia, teniendo siempre presente que como ciudadano y masón ejemplar siempre será un cumplidor a plenitud de la ley de los hombres y de los lineamientos masónicos, además de ser conocedor con plena diafanidad, que el bien común siempre estará primero que el bien particular. 

Todo masón ingresa a nuestra orden iniciática, por su propia voluntad y se mantiene trabajando en su taller también por su propia voluntad, y todo su trabajo masónico también lo hace por su propia voluntad, convencido de que es el deber ser y no por ninguna clase de obligación, siendo conocedor de sus deberes y de sus derechos masónicos, los cuales usufructúa y cumple, porque a conciencia sabe que son el derrotero de su actuar en la orden, pero nunca porque sea obligado actuar de una u otra forma, siendo además también claro para él, que también se puede retirar  de los trabajos y de la membresía activa, cuando también su alma y conciencia así se lo determinen internamente.

La suprema importancia de la razón en masonería
Photo by Tolga Ulkan 

También nos es sabido que, todo masón asiste con regularidad a los trabajos de su logia porque es el deber ser, así como también lo es el cotizar oportunamente, y también con la mayor naturalidad y sin sentirse presionado, pone en práctica los postulados de igualdad, libertad y fraternidad, los cuales ejecuta en su vida masónica y profana, porque considera que con su aplicación realmente vive la masonería como debe ser, y sin ninguna clase de imposiciones. 

En mi concepción personal, es la mayor equivocación o error en el que puede caer un masón, aquel que piense o considere, que pertenecer a la orden francmasónica es una obligación, cuando la verdad de la verdad, es que la vida masónica, siempre es y deberá ser una vocación que practican los hombres libres y de buenas costumbres, convencidos que es el camino hacia la verdadera luz, la sabiduría y en el escalamiento de ciertos grados de perfección, conscientes de que, de todas maneras que nunca llegaremos a ser totalmente sabios o perfectos, por la sola razón de ser seres humanos llenos de imperfecciones y de limitaciones, pero la orden masónica si consigue en nosotros, el que cuando la vivimos como debe ser, nos conlleva a que cada día seamos mejores hombres y mejores seres humanos, que trabajamos por los postulados masónicos, con la solemne convicción, de que nuestro mundo siempre podrá ser mejor y en especial para las nuevas generaciones.

Por todo lo anterior, es que como verdaderos masones, siempre nos destacamos por el hacer uso de la razón y no de la fuerza, tanto dentro de los templos masónicos como en la vida profana, ya que ningún verdadero masón, trata por la fuerza de que otro le conceda la razón por imposición, ya que como anteriormente se dijo, el masón determina sus creencias, pensamientos, decisiones  y actuaciones acorde a su conciencia y por la vía de la racionalidad, es por esto que un masón nunca debe perder los estribos, cuando no le dan la razón, ya sea porque sus argumentos no son convincentes o por estar fuera de la realidad. 

En nuestra orden francmasónica siempre el ejemplo es y será la guía, y los verdaderos masones siempre se destacan por su lucidez mental y espiritual, así como por su trato humilde y fraterno y jamás trataran de imponer por la fuerza su posición o pensamiento, sino que por medio de la razón y en una conversación serena y llena de raciocinios lógicos y de verdad plena, presentara su forma de ver la vida, respetando siempre el que siempre existirán diversos puntos de vista, tan valederos y loables  como los de él, y siempre convencidos de que nada se puede imponer y aún menos si es por la vía de la fuerza.

Todo masón que pierda la tranquilidad de su espíritu, por no lograr que, por intermedio del razonamiento sin presión, consiga el imponer un concepto, estará absolutamente lejos de ser un hombre libre y de buenas costumbres y por lo tanto de ser un verdadero masón.

H.·. JUAN MANUEL LESMES DUQUE 33°
P .·. V .·. M .·. LOGIA LUMEN N°14
Serenísima Gran logia nacional de Colombia Cartagena
Especial para Escuela Masónica Carlos Aranza Castro