20210216

La sublime importancia del balotaje masónico

El balotaje realmente es un acto sublime por medio del cual un hermano masón determina su aprobación o negación en favor o en contra de un profano.


Mis queridos hermanos con el más fraternal de los saludos me permito presentar a vuestra consideración la plancha que he titulado, “La sublime importancia del balotaje masónico”. El término de “Balotaje” proviene etimológicamente del término del francés “Ballotage” que significa escrutinio, y el cual se relaciona directamente con un proceso electoral, en el cual por la decisión general mayoritaria se elige o se selecciona a una persona o candidato para ocupar alguna posición, rango, grado, o un rol. 

El balotaje realmente es un acto sublime por medio del cual un hermano masón determina su aprobación o negación en favor o en contra de un profano.
Photo by Parker Johnson 

En nuestra orden masónica se tienen tres tipos de procesos para la toma de decisiones en democracia masónica, siendo el primero de ellos para la elección del venerable maestro, de las dignidades y de las oficialías de las logias, para ejercer la dirección, la coordinación y el apoyo en los trabajos de los talleres, para periodos masónicos correspondientes que por lo general son de un año, proceso electoral que se cumple mediante papeletas por voto secreto; el segundo proceso se efectúa para la toma de decisiones sobre alguna consulta o propuesta particular o para la aprobación de las actas o de otras decisiones logiales, elección que se hace a viva voz o aprobando o negando acorde con el signo acostumbrado; y la tercera es el proceso de elección llamado balotaje mediante el cual acorde con los estatutos y reglamentos masónicos, se aprueba o no la iniciación masónica de un candidato o el aumento de grado o exaltación de algún miembro del taller, proceso secreto que se realiza con balotas. 

En el presente análisis solo vamos a tratar el tercer caso, el cual es el de los balotajes, procesos que se efectúan para aprobación de la admisión de profanos como nuevos miembros a la orden masónica y para el movimiento interno de las columnas de un taller, mediante el otorgamiento del grado de compañero o la exaltación al sublime grado de maestro masón, a los hermanos masones que hayan cumplido los requisitos para sus aumentos de salarios. El proceso de balotaje masónico es en realidad un proceso de toma de decisiones por el cual un candidato es admitido o no, o un hermano masón es promovido a un nuevo grado en la orden, siendo un proceso democrático en el cual participan los miembros del taller acorde con el balotaje a efectuar, permitiéndose la participación en el proceso de balotaje a todos los miembros del taller, cuando el caso es para determinar la aprobación de la iniciación de un profano, y cuando es para otorgar un grado superior, solo participan quienes ya posean el grado a otorgar. 

Estos procesos de balotajes, como su nombre lo indica se hacen por intermedio de balotas, que son unas bolas pequeñas de madera, siendo la mitad de ellas de color blanco que determinan que el voto es afirmativo y las otras son negras, las cuales determinan que el voto es negativo. Las balotas son introducidas en una balotera por cada uno de los hermanos del taller, acorde con el color seleccionado por cada hermano dependiendo de si su voto es afirmativo o negativo. El balotaje realmente es un acto sublime por medio del cual un hermano masón determina su aprobación o negación en favor o en contra de un profano para que este se pueda iniciar, o a favor o en contra de que un hermano masón pueda aumentar de salario, siendo el resultado final determinado por el número de balotas sufragado, aprobándose por unanimidad o sin manchas cuando todas son blancas, y negándose dependiendo del número de la balotas negras sufragado acorde con lo establecido en los estatutos, las cuales deberán sustentarse si así se requiere. 

Cuando un hermano masón deposita una balota blanca siendo su voto afirmativo, es porque está convencido de que el profano o el hermano a aumentar de salario es merecedor de ello, por que cumple con los requisitos estatutarios y reglamentarios, así como por que su conducta y sus cualidades personales tanto profanas como masónicas son acorde al deber ser del hermano masón, y que si se vota a favor es porque está seguro de ello y que es lo mejor para la logia, la orden masónica y para los hermanos que la conformamos. 

Cuando un hermano masón deposita una balota negra siendo su voto negativo, es porque también está convencido de ello, ya que ha efectuado un análisis pleno, a conciencia y razonado, que le determinan que existen motivos reales y no subjetivos, por los cuales el candidato debe ser rechazado, como por ejemplo que el candidato o el hermano tienen alguna condena por delito o por inhabilitación por otro ente de carácter jurídico o administrativo de nivel nacional, por tener conductas inapropiadas, o por no poseer las cualidades para ser un buen masón, o que su interés por ingresar a la orden es diferente a los postulados y principios masónicos, como por ejemplo, el pensar que la orden es un club social o que por intermedio de ella puede conseguir un mejor empleo, o mejorar su estatus social o económico. 

El hermano masón siempre estará obligado a participar en los balotajes que se efectúen cuando él esté presente en los trabajos masónicos, no existiendo motivo alguno para no hacerlo, y siempre deberá votar a favor o en contra con la balota que considere y la cual debe introducir dentro de la balotera, ya que de no hacerlo las cuentas de los votos efectuados versus el número de votantes no deben de coincidir, siendo por ello que la votación será declarada nula y se debe de repetir. 

Finalmente como conclusión, os digo que el balotaje masónico es de sublime importancia, que requiere de la mayor seriedad y ecuanimidad de quien lo ejerce, ya que con él apoyará o negará el ingreso a la orden de un profano o el aumento de grado de un masón, y una mala votación en cualquiera de los dos sentidos impedirá el ingreso de un profano a la orden o del aumento de grado de un hermano, truncando el derecho de quien si lo merece, u otorgando la iniciación o grado superior a quien no lo merece. 

H.·. JUAN MANUEL LESMES DUQUE 33° 

P .·. V .·. M .·. LOGIA LUMEN No 14
Serenísima Gran Logia Nacional de Colombia Cartagena
Especial para Escuela Masónica Carlos Aranza Castro