20210311

¿Cuál es el verdadero trabajo masónico?

El proceso de trasmutación o de profundos cambios internos, solo es posible si el iniciado esta consciente de la importancia de las modificaciones esenciales que debe de realizar en su ser.


Como nos es conocido, nuestra orden masónica es en esencia una escuela iniciática, cuyo verdadero fin es el de proporcionar las herramientas simbólicas para que cada iniciado con el adecuado uso de ellas y apoyado fundamentalmente las lecciones irradiadas por la legendaria filosofía y sabiduría iniciática, pueda llegar a complementar su formación humanística, para así recorrer el interminable camino que le permitirá con el tiempo el llegar a ser un mejor ser humano de lo que era antes de iniciarse en los antiguos misterios. 

Para poder iniciar este camino hacia la inalcanzable perfección, cada hermano masón debe en forma independiente trabajar en el llamado templo interior, para desbastar todas sus imperfecciones y falencias humanas, lo cual le permitirá en el tiempo, el enmendar sus errores y direccionarse para actuar siempre en pro del bien común, desterrando de su alma masónica los defectos humanos que hayan podido anclarse en ella, como lo son entre otros muchos otros el egoísmo, la envidia, la ira, la lujuria, y así todo lo que esté relacionado o que tenga que ver con la maldad en sí misma. 

El verdadero trabajo masónico es aquel que inicialmente conlleva al hermano masón a superar por sí mismo sus debilidades humanas
Quino Al on Unsplash

Este proceso de trasformación interior, que también es llamado esotéricamente de trasmutación o de profundos cambios internos, solo es posible si el iniciado esta consciente de la importancia de las modificaciones esenciales que debe de realizar en su ser interior, ya que solo el mismo y en la soledad de su conciencia, podrá cambiar el rumbo hacia la dirección correcta, que le permita esta transformación, trabajo inagotable y extenso en el tiempo, ya que el llegar a ser una mejor persona, no se consigue en un tiempo determinado, ya que cada quien avanza a su propio ritmo, pero para ello debe de estar totalmente convencido y motivado de que es lo mejor para el mismo como para sus congéneres en general. 

Este trabajo es interior, personal y en algunos casos subliminal, y debe partir de la premisa que todos los masones son iguales, y que tienen siempre los mismos derechos, como también los mismos deberes, y que, si se presentaran diferencias entre la condición de iniciados, es porque algunos se esfuerzan más por llegar a ser mejores, pero esa evaluación solo puede ser personal, ya que la masonería real es interna y no lo que se trasciende al exterior o lo que se quiera demostrar. 

El eje principal del trabajo masónico está en el estudio de sus símbolos, postulados y principios, como en la comprensión de las lecciones de vida, irradiadas por la sabiduría masónica, así como por el ejemplo dado por los verdaderos masones, quienes además de vivir a plenitud las enseñanzas de la orden, siempre son proactivos con la vida, llegando a ser dignos ejemplos de imitar, por su serenidad y tranquilidad de espíritu, además por trabajar siempre en la búsqueda del bien común, pero esa altruista manera de vivir la masonería está arraigada en diferente forma en cada masón, ya que cada uno la vive a su manera, y todo el trabajo que se haga debe ser por motivación y jamás por obligación. 

Otra forma de comprender el trabajo masónico, es entenderlo más allá del asistir puntualmente a los trabajos logiales y del estar siempre a plomo con el tesoro, ya que ser masón solo de asistencia y de cumplir con las obligaciones esenciales, no hace en realidad al iniciado ser un buen y verdadero masón, ya que de esa forma seria ser un masón sencillamente rudimentario, ya que solamente se inició pero que no siguió el camino de mejorarse a sí mismo, por considerar que su trabajo masónico es solo asistir a los talleres a compartir con sus hermanos, y cumplir con las obligaciones básicas, pero olvidando lo fundamental, lo cual es realizar con fervor y entusiasmo el denominado verdadero trabajo masónico. 

El verdadero trabajo masónico es aquel que inicialmente conlleva al hermano masón a superar por sí mismo sus debilidades humanas, para posteriormente engrandecerse en sabiduría masónica, lo cual le permitirá realmente el vivir la grandeza de la orden, además de producir masonería, que es el trabajar sin limitaciones, indicándoles a sus pares masónicos, el verdadero camino de la realización personal en el trasegar terrenal, para que los hermanos puedan encaminarse a ser mejores seres humanos, además también motivarlos con gentileza a ser proactivos en el trabajo logial, consiguiendo con esta forma de actuar que cada taller sea cada vez más fuerte y estable, y un ícono más en la orden por su trayectoria y por el elevado nivel de sus enseñanzas esotéricas masónicas. 

Este verdadero trabajo masónico dentro de los templos, debe también trascender los muros y paredes físicas de los talleres o logias, en el sagrado sentido de que no es revelar el secretismo masónico a los profanos, sino que en la profanidad actuar como masones, o sea con tacto, con entereza, con templanza, con rectitud, con gentileza, con naturalidad, con sapiencia y con humildad tanto en el campo profesional, como personal y familiar; para que con nuestro ejemplo de vida en rectitud, sencillez, ecuanimidad, imparcialidad y justicia, sea una motivación a nuestros congéneres, y actúen en la vida como lo hacen consuetudinariamente los iniciados, como hombres libres y de buenas costumbres, siendo buenos seres humanos, respetuosos de todo y de todos, además de ser fraternales y filantrópicos, aportando lo mejor de nosotros, para lograr algún día un verdadero avance en el bienestar de la comunidad a la cual pertenecemos. 

H.·. JUAN MANUEL LESMES DUQUE 33° 
P.·. V.·. M.·. LOGIA LUMEN No 14
Serenísima Gran Logia Nacional de Colombia Cartagena
Especial para Escuela Masónica Carlos Aranza Castro