20210301

El irrestricto respeto por las palabras y opiniones de un hermano masón

"Estoy en desacuerdo con lo que dices, pero defenderé hasta la muerte tu derecho a decirlo" 

El ser masón conlleva irremediablemente a que, por haber sido iniciado en los antiguos misterios, siempre cumple con los postulados y principios masónicos, y qué sin excepción alguna se desenvuelve en este mundo terrenal como un hombre libre y de buenas costumbres, además de ser en todo ocasión y momento un librepensador, que es siempre respetuoso de todo y de todos.

Así mismo el hermano masón siempre que presenta sus ideas, sus concepciones, su manera de ver la vida y de interpretarla, lo hace previo a un razonamiento lógico y concreto, y que no solo lo hace por hablar, sino porque ha estudiado el tema, y que las ideas que transmite por intermedio de sus palabras o escritos, siempre están en concordancia con su interpretación de la verdad y que además son presentadas en forma respetuosa y en los términos adecuados.

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Un hermano masón nunca será un ser dogmático ni se considerará el único dueño de la verdad, además de que siempre intervendrá ante sus hermanos en plena tranquilidad de espíritu, y jamás dirá que un hermano en un trabajo masónico escrito o plancha, ha comunicado algo que es falso, solo porque no concuerda con los conceptos de quien lo escucha y critica, siendo lo más salomónico que si un hermano no está de acuerdo con un tema tratado, en vez de controvertirlo, debería masónicamente plantear sus puntos de vista al respecto, para que todos los demás hermanos que estén presenten saquen sus propias conclusiones.

Por ser la masonería no dogmática, es por lo cual los hermanos masones siempre debemos tomar como guía para los estudios de nuestro grado, los rituales y estudios anteriores de otros hermanos o de autores masónicos, pero jamás se puede coartar o tratar de limitar el derecho inalienable de la libertad de pensamiento a un hermano, que conceptúe en forma diferente sobre algún tema en especial, además de que si sus concepciones e ideas presentadas son respetuosas y sin la finalidad de velar la verdad, por lo tanto un hermano masón como librepensador, no podrá ser señalado y llevado al ostracismo, o hacerlo ver como un ignorante o un inepto por sus opiniones escritas en una plancha.

Por otra parte, también como hermanos masones, conocemos del respeto absoluto que se debe tener siempre para con nuestros hermanos, respeto que siempre debe de estar complementado por la fraternidad y la lealtad, además de que siempre deberá de estar todo lo anterior arraigado por el amor entre hermanos, y en unión indisoluble con una verdadera e inequívoca amistad.

Entre masones debemos siempre esperar el que se nos trate con equidad y fraternidad, por el solo hecho de considerarnos todos como iguales y hombres de bien y de buenas costumbres, así como también a ser dignos merecedores de recibir un trato afable y condescendiente de hermanos, además de que todos tenemos los mismos deberes y derechos, obviamente siempre con el respeto irrestricto hacia el primero entre sus iguales.

Por otra parte lo más nefasto para la orden es que aun en nuestros tiempos de una masonería moderna y respetuosa de todos los conceptos e ideas, y de que todos los hermanos sin importar su origen, edad, estudios conocimientos y del grado que posean, existan hermanos que se consideran como los únicos dueños de la verdad, los únicos que tiene las verdaderas luces y la sabiduría masónica, y que si alguno de sus pares en su librepensamiento plasma en sus trabajos masónicos otro punto de vista, este debe de ser corregido y encarrilado en las supuestas únicas verdades que el hermano dogmático e intransigente considera que es el deber ser, ya que como seres iniciados y en el camino inalcanzable de la perfección, siempre hemos sostenido y sostendremos perennemente que la verdad absoluta solo está en el Gran Geómetra y no en el hermano que se considera como el único iluminado y dueño de la única verdad.

La conclusión a este análisis es el que el irrestricto respeto por las palabras y opiniones de un hermano masón y de sí por algún motivo no concordamos en algunas de sus ideas o planteamientos, deberemos respetar a quien por lo menos los comparte y no se queda con ellos para sí mismo.  Siendo por lo anterior que comparto a plenitud la frase de un gran pensador de quien en este momento no recuerdo su nombre, quien expresó: “Así no comparta tus ideas, siempre estaré presto a defender tu derecho a expresarlas” * . 

H.·. JUAN MANUEL LESMES DUQUE 33°
P.·. V.·. M.·. LOGIA LUMEN No 14
Serenísima Gran Logia Nacional de Colombia Cartagena
Especial para Escuela Masónica Carlos Aranza Castro