20210304

La interminable búsqueda del verdadero masón

“Pedid y se os dará, buscad y encontraréis, llamad y se os abrirá”

Desde el inicio de nuestra vida siempre estamos en la búsqueda de comprender el mundo que nos rodea y después nos enfocamos en buscar la razón de nuestra existencia, búsqueda que se incrementa desde que nos iniciamos como masones, ya que desde nuestra iniciación se nos interroga, sobre qué es lo que estamos buscando al entrar por primera vez al templo, siendo la respuesta, la contundente expresión de que se está en la búsqueda de la luz.

Así como el mar que tiene días de calma, pero también días de tormenta, el hermano masón en su búsqueda también tienen días de tranquilidad en ella, como también tiene días de gran intensidad. Esta búsqueda del iniciado como ya se dijo, tiene como propósito fundamental el encontrar la luz o más luz según sea el caso, entendiéndose por ello la búsqueda simbólica de la verdad en sí misma.

La búsqueda masónica debe estar direccionada a que encontremos entre todo nuestro caos interno, el verdadero yo.
Photo by Warren Wong 

Esta búsqueda tiene sus orígenes en tiempos ancestrales, ya que los primeros hombres con uso de razón siempre buscaron algo más allá de lo conocido, incrementándose esa búsqueda en las antiguas civilizaciones asirias, egipcias entre otras más, búsqueda que con el trascurrir del tiempo se hizo más profunda en los tiempos de la Grecia antigua, donde nace la verdadera filosofía, que como lo dice su definición, no es más que el amor a la sabiduría, sabiduría que ha permitido el intensificar el desarrollo y la evolución de la humanidad y del hombre como tal.

La búsqueda del masón al igual que la búsqueda filosófica es la búsqueda del hombre en sí mismo, y adicionalmente es la búsqueda de la realidad a fondo de las cosas y en especial sobre los interrogantes masónicos y filosóficos de: ¿Quiénes somos? ¿de dónde venimos? y ¿hacia dónde vamos?” interrogantes que en realidad solamente pueden ser contestados por quien se cuestiona sobre ellos, ya que cada ser humano es un mundo en particular, al igual de que lo es en su forma de ver la vida.

Como ya se describió con anterioridad, que desde nuestros inicios en a orden masónica se nos promulga que el masón siempre está en la búsqueda de la verdad y de la luz, lo cual sencillamente es que el masón está en la búsqueda de sí mismo, siento esta búsqueda dificultosa, porque cada ser humano en su interior siempre está velado por la oscuridad de sus miedos, insatisfacciones, dudas y de sentimientos encontrados, así como también porque su real personalidad se vuelve difusa, por estar oculta bajo las propias falencias humanas y por el egocentrismo que la vida le propicia, para que actúe a favor del bien personal dejando en segundo lugar el bien general.

La búsqueda masónica realmente debería de estar direccionada a que encontremos entre todo nuestro caos interno, el verdadero yo que está íntimamente ligado con las virtudes que están arraigadas en nuestra alma, ya que todo ser humano nace bueno y la vida se encarga de distorsionar o de ocultar y velar sus virtudes, pero para conseguir la sublimación y transformación de pasar de ser un hombre bueno, a ser un mejor hombre y un mejor ser humano, el masón debe buscar en sí mismo sus cualidades y virtudes, y mediante la posterior aplicación de ellas, iniciar el proceso de decantar su verdadera personalidad, es decir desbastar su propia piedra bruta, eliminando poco a poco sus falencias humanas, lo cual lo conllevará a poder ser un mejor ser humano, proceso lento pero que con humildad, entereza, templanza y con la utilización de las enseñanzas masónicas, el iniciado puede reinventarse a sí mismo e iniciar el camino hacia su superación personal.

Esta búsqueda masónica que propende esencialmente por encontrar el verdadero ser humano que somos, ya que por nuestra condición humana, siempre estaremos expuestos a actuar sin un análisis previo y sin la certeza de saber si estamos en el camino correcto, pero después de comprender de verdad, cómo se debe de actuar y de vivir masónicamente, daremos un verdadero cambio a nuestro rumbo, para así poder proceder de ahora en adelante, a estar en el sendero de la búsqueda del bien, superando nuestras falencias humanas y así conseguir encaminarnos en forma definitiva en el proceso de la búsqueda de la perfección, camino que nos será interminable, ya que nuestro trasegar en la vida siempre será muy corto para poder conseguir un verdadero nivel de perfección.

Esta interminable búsqueda masónica que iniciamos con los tres proverbios iniciáticos de: pedid y se os dará, buscad y encontraréis, llamad y se os abrirá, que la orden masónica ha tomado como suyos, y los ha transpolado a los hermanos masones, para lo cual la orden facilita su comprensión por medio de sus enseñanzas y principios, para que así sea más sencillo el recorrer estos caminos difíciles de la búsqueda masónica, que le permitirán al iniciado encontrar más luz en su camino y por ende enrutarse a ser realmente hombres de bien.

Finalmente puedo concluir, que la interminable búsqueda masónica, hace que los hermanos masones sean proactivos en ahondar en la sabiduría de la orden, tanto en sus lecturas y elucubraciones personales, como por los lineamientos que se imparten en las logias masónicas sobre de donde se debe de buscar, además que en forma permanente los maestros masones irradian en el taller, los conocimientos y las enseñanzas que permiten el engrandecimiento del alma y de la conciencia masónica, para que el iniciado realmente pueda vivir siendo un hombre libre, de buenas costumbres y dedicado al bien común y por ende, en la búsqueda de un mejor futuro para la humanidad.

H.·. JUAN MANUEL LESMES DUQUE 33° 
P.·. V.·. M.·. LOGIA LUMEN No 14
Serenísima Gran Logia Nacional de Colombia Cartagena
Especial para Escuela Masónica Carlos Aranza Castro