20210423

Masonería y violencia

El ser humano que más grite, que más insulte y que más daño físico o psicológico haga, nunca será el mejor, ni un buen ejemplo para otros.

El término de violencia etimológicamente viene del latín “Vis” que significa fuerza y de “Latus”, participio pasado del verbo “Ferus”, que significa llevar o trasportar, y que en su sentido etimológico significa, llevar la fuerza a algo o alguien; y así mismo otros autores dicen que tiene su origen en el término “Violentia”, que es en sí la cualidad de “violentus” o sea de violento.  

Una de las definiciones de violencia, es el tipo de interacciones de agresiones desmedidas, que conllevan a las afectaciones entre individuos o grupos que hacen parte del reino animal, por medio del cual uno o un grupo de ellos, intencionalmente o como reacción por su instinto animal de conservación de la vida, causa un daño agrediendo al contrario o se impone en una situación determinada. 

Con relación al ser humano la violencia es definida por el uso intencional ya sea racional o irracional de la fuerza física, que puede ser utilizada por el ser violento contra sí mismo, pero generalmente es la utilización brutal de la fuerza contra otra persona o un grupo de personas, para su defensa en caso de sentirse agredido, o de agresión directa para conseguir causar daño o traumatismo, ya sea psicológico o físico, pudiendo inclusive escalar aún más la agresividad y la violencia, hasta que esta llegue a tener consecuencias devastadoras  y  funestas.

El ser humano que más grite, que más insulte y que más daño físico o psicológico haga, nunca será el mejor, ni un buen ejemplo para otros.
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El ser humano durante toda su existencia en este mundo terrenal, siempre ha estado relacionado o comprometido en hechos violentos, como esta escrito en la historia, que está plagada de agresiones violentas entre seres humanos, siendo el ejemplo más clásico el descrito  en la biblia en la confrontación entre Caín y Abel, hechos supuestamente sucedidos en los primeros y remotos tiempos, pero desde ese momento hasta nuestros días, la humanidad siempre ha vivido inmersa en conflictos  de diferente índole, no solo por conflictos individuales y personales entre dos seres humanos, sino que ha estado comprometida en una gran proporción, en conflictos generalizados entre estados, los cuales han conllevado  a estos países o grupos de países a la guerra, en la cual la violencia siempre ha alcanzado niveles desproporcionados. En nuestros tiempos los tipos de violencia más conocidos son los relacionados entre muchos otros con la violencia física, la violencia psicológica o emocional, la violencia patrimonial o económica, la violencia cultural, cibernética, etc. 

Con referencia al título de este trabajo, presentaré mis concepciones en el orden inverso de este, siendo así que para mí en el caso del soldado, no es mejor el que sea más violento, ya que la victoria no siempre estará del lado del más fuerte, aunque eso influye en parte, sino en el más inteligente y en el que sea más ordenado y disciplinado, y el que mejor lleve a cabo la táctica y la estrategia elaboradas previamente, basadas en un análisis de  todas las probabilidades y posibilidades de acción, no por nada en el legendario libro  titulado “El arte de la Guerra” de “Sun tzu”, se explica que “La inteligencia es fundamental en la guerra y que la mejor batalla, es la que se gana sin hacer uso de la fuerza o sea sin combatir, ya que si se derrota al enemigo sin perder vidas y sin perder pertrechos, se consigue una verdadera y real victoria”, siendo también una frase célebre de ese libro, “El que hay que conocer a tu enemigo para saber cómo derrotarlo sin llegar a la confrontación”, cumpliéndose el que el mejor soldado no es el violento sino el más organizado, el que mejor conoce el terreno y el que mejor conoce el pensamiento del líder confrontado y de sus soldados.

En el caso del que el mejor ser humano es el que no es violento, es porque el ser humano que no tiene control de su espíritu nunca podrá ser referenciado como un buen ser humano, y quienes obtienen lo que desean por la fuerza bruta o psicológica, no actúan acorde a como lo debería hacer un buen ser humano, sino que recurre a la fuerza física bruta para conseguir sus pretensiones, sin importarle la afectación que pueda ocasionar,  a amilanar o a destruir física o moralmente a su congénere. El ser humano que más grite, que más insulte y que más daño físico o psicológico haga, nunca será el mejor, ni un buen ejemplo para otros.

En el caso del verdadero masón que es aquel que no concibe la violencia como el camino expedito para conseguir lo que se desea o que se merece, es porque el verdadero iniciado siempre es un ser de espíritu apacible, que siempre usa la razón para actuar convencido en profundidad, de que los principios masónicos de libertad, igualdad y fraternidad siempre deben de reinar sin importar las circunstancias, y que como todos los hermanos masones  por considerarse como iguales, nunca podrán forzar a sus pares ni con la fuerza bruta y menos con la indignidad moral, para conseguir lo que ellos no puedan lograr por sus méritos o porque  realmente no lo  merecen. 

El hermano masón solo tiene un solo camino para conseguir el respeto y el reconocimiento de sus hermanos, el cual es actuando sin ningún tipo de violencia, con rectitud y con justicia, ciñéndose estrictamente a la ley masónica y a la de los hombres, no abusando del poder cuando sea exaltado a algún cargo, ya que entre más alto sea la designación, más fraterno y justo debe de ser, y jamás usar el mallete para forzar ningún tipo de decisiones, conseguir prebendas u honores no merecidos. 

“La virtud de la no violencia es el modo de conducir al hombre a un estado superior de conciencia “ - “Lao Tsé”.

H.·. JUAN MANUEL LESMES DUQUE 33°
P .·. V .·. M .·. LOGIA LUMEN N
Serenísima Gran Logia Nacional de Colombia Cartagena
Especial para Escuela Masónica Carlos Aranza Castro