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Qué es la iniciación masónica

La iniciación masónica se puede equiparar a un proceso evolutivo, que conlleva a que un profano, pase por el proceso de la muerte simbólica de su condición como tal, para nacer nuevamente a una nueva vida como un hombre renovado.

El decir que la masonería es una orden de carácter iniciático es porque para su ingreso es indispensable el pasar por un proceso de iniciación, el cual permite que un profano que es un hombre libre y de buenas costumbres ingrese a la augusta institución y a partir de ese evento solemnemente alegórico y simbólico, el formar parte de ella como hermano masón.

El término inicio proviene del latín “Initium” que significa comienzo o inicio de algo, pero otros eruditos determinan que la palabra Iniciación como tal es de origen latino siendo el término que la representa “Initiato” que significa la acción o el efecto de iniciar, empezar, o comenzar una acción determinada o una actividad cualquiera que ella sea. Acorde a otras concepciones la iniciación es designada o señalada como el principio de un conocimiento o de una explícita expansión de la conciencia.

Profanamente se entiende como iniciación, al paso que se da y que marca o define la entrada o la aceptación a un grupo o a una sociedad de carácter esotérico, siendo por ello que al ser humano que se presente y participe en uno de estos tipos de eventos, se le denomine iniciado, actividad similar al bautismo que es practicado en los innumerables cultos religiosos, ya que por intermedio de este proceso el ser humano que lo recibe, empieza a ser considerado como miembro y parte de esa comunidad religiosa.

La iniciación masónica es un proceso evolutivo, en el cual un profano, muere simbólicamente y nace nuevamente como hombre renovado
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La iniciación como tal se remonta a los diferentes cultos mistéricos que surgieron en las grandes civilizaciones que florecieron en la antigüedad como lo fueron la mesopotámica, la asiria, la persa, la egipcia entre otras más, cultos que fueron redescubiertos o puestos nuevamente en ejecución en las tradiciones esotéricas del renacimiento, que fueron fortalecidas con los principios y las concepciones filosóficas y místicas del esoterismo, del hermetismo y de la alquimia.

La iniciación masónica como tal puede considerarse como el emprender el camino iniciático, que tiene como uno de sus pilares fundamentales, el estudio del conocimiento y de la sabiduría esotérica basada en símbolos y alegorías, que permiten con su aprendizaje y posterior práctica, la transformación y progreso espiritual, que es lo que conlleva a que el hermano masón como iniciado, llegue  a ser un mejor ser humano de lo que fue antes de pertenecer a la orden.

En los inicios de nuestra masonería especulativa, el término de iniciación no era comúnmente utilizado, ya que como por ejemplo en las constituciones de Anderson de 1723, se utilizó la concepción de el “Hacer un masón” y no de iniciarlo, y solo a partir del año de 1730 aparece el concepto actual de “iniciar”, en un libro del autor inglés “Samuel Richard” titulado la “Masonería diseccionada”, en el cual se revelan en parte ciertos secretos masónicos.

El concepto de iniciación masónica como la conocemos hoy, y que corresponde a una ceremonia iniciática, fue iniciada como un rito y posteriormente desarrollado y complementado y puesto en práctica a partir de 1740, siendo esta ceremonia iniciática un evento trascendental cargado de simbología masónica y esotérica, que conllevan a la supuesta muerte profana y al renacimiento a la vida iniciática.

La principal característica de la iniciación masónica es que esta solo se concede a los seres humanos que cumplan las condiciones de ser hombres libres y de ser reconocidos como buenos ciudadanos en la sociedad en la que cumplen su ciclo vital, y en especial en el que hayan hecho la solicitud de ser iniciados en la orden en forma voluntaria, ya que nuestra orden no enrola o incorpora sino que escoge.

Final y someramente os  puedo decir que la iniciación masónica tal como la vivimos en la actualidad, es en realidad una ceremonia iniciática, cuyos acontecimientos y fases simbólicas se desarrollan tanto en el cuarto de reflexiones y posteriormente en el templo, en los cuales se cumplen los viajes simbólicos, siendo el primero de ellos conocido como el viaje  al centro de la tierra,  el cual se cumple dentro del cuarto de reflexiones, y posteriormente los tres viajes más conocidos y que se desarrollan en el templo masónico, que son denominados en su orden el viaje del aire, el del agua y posteriormente el del fuego, continuando posteriormente con las pruebas iniciáticas de la sangre, la del beber del cáliz tanto del amargo como del dulce, de la prueba de la marca, para finalmente el ser juramentado y consagrado como aprendiz masón, siendo además reconocido y aceptado como miembro activo de una logia masónica.

Como conclusión a este trabajo, considero que la iniciación masónica se puede equiparar a un proceso evolutivo, que conlleva a que un profano, pase por el proceso de la muerte simbólica de su condición como tal, para nacer nuevamente a una nueva vida como un hombre renovado, inmerso en un proceso evolutivo, en el cual avanzará en la interminable e inalcanzable búsqueda de la perfección, que nunca logrará, por lo corta de la vida terrenal, pero que le permitirá como masón, el trabajar por el bien general y por el progreso de la humanidad.

 

H.·. JUAN MANUEL LESMES DUQUE 33°
P.·. V.·. M.·. LOGIA LUMEN N°14
Serenísima Gran Logia Nacional de Colombia Cartagena
Especial para Escuela Masónica Carlos Aranza Castro