20210726

Reflexiones sobre la Piedra Bruta masónica

El proceso de desbastado de nuestra piedra bruta masónica es interminable

La concepción masónica de la piedra bruta es el de una piedra rudimentaria, que en su exterior está colmada de asperezas y de imperfecciones, además de no tener unas formas definidas, por lo cual en ese momento no es posible su utilización en ningún tipo de construcción.

Es por ello por lo que como el hombre a iniciarse en los antiguos misterios de la francmasonería, representa simbólicamente a la piedra bruta, en el sentido que su formación está basada en lo vivido  en la profandad y que para la sociedad es un buen ser humano, pero que a pesar de la nobleza de su espíritu y corazón, está aun inmerso en las falencias humanas que lo limitan en su realización.

Para el desbastar la piedra bruta, se requiere utilizar las simbólicas herramientas del aprendiz, del mazo y del cincel, para que en un trabajo de precisión que requiere con inteligencia el uso del cincel, el cual acompañado de la fuerza moderada del mazo, permita tener como resultado el eliminar las asperezas, y asi conseguir que la piedra bruta vaya adquiriendo una forma cubica, que le permita ser parte de una construcción.

Photo by Roberto Sorin on Unsplash

El desbastar las asperezas de la piedra bruta es análogo de eliminar las falencias y debilidades humanas, proceso que no es inmediato ni fácil de llevar a cabo, ya que para ello el ser humano que se disponga a efectuar estos cambios en su personalidad, debe ser consciente de la importancia del hacerlo, porque es para el engrandecimiento de su ser y de hacer más humano su proceder en su actuar en la vida, tanto masónica como profana.

¿A qué nos conlleva realmente el desbastar la piedra bruta? Sencillamente nos conlleva a ser mejores en todo, a que a pesar de nuestra condición humana llena de debilidades, dudas e incertidumbres, aprendamos a afrontar las situaciones cambiantes de la vida, a pensar antes de reaccionar, así como también a templar el espíritu, para que como masones seamos adalides y faros de luz por nuestro ejemplo de rectitud, de sensatez, de racionalidad, de equidad, de humildad y de magnanimidad en este mundo. 

También nos es claro como iniciados, que el proceso de desbastado de nuestra piedra bruta es interminable, comparado cuando éste se hace con una piedra física, ya que la piedra bruta masónica es el referente a nuestro ser interior y personalidad, que masónicamente es denominado nuestro templo interior, siendo este realmente nuestra esencia.

El trabajo de construcción del templo interior, es un trabajo simbólico que debemos realizar en nuestra personalidad, que requiere de la convicción iniciática de que siempre podremos ser mejores seres humanos y para ello debemos conseguir por medio del dominio de la razón que nuestras debilidades y falencias, no impidan nuestra correcta actuación y toma de decisiones, ya que por medio de nuestra voluntad si es posible el hacer siempre las cosas bien, y aún más cuando nuestra conciencia siempre nos dice internamente que estamos en el camino correcto, o si debemos cambiar de rumbo o enmendar la dirección de los esfuerzos que realicemos, en nuestro desenvolvimiento en el mundo fenomenal.

Siempre deberemos como iniciados ser conscientes de que como seres humanos siempre seremos imperfectos, pero con nuestra convicción de masones, siempre podremos hacer las cosas en una mejor forma, siendo resilientes y en especial trabajando siempre para que el bien general prime sobre el particular, para que así todas nuestras actuaciones tanto en el mundo profano como masónico, siempre sean guiadas por la razón y por la verdad, asi como el proceder siempre en  justica y rectitud.

¿Cuándo podremos saber si ya estamos en el camino correcto? Cuando en forma razonada, a conciencia, pero también en forma espontánea actuamos haciendo siempre lo correcto, tolerando a nuestros congéneres asi no compartamos sus ideas y preceptos, cuando somos respetuosos de todo y de todos, cuando cumplimos con nuestros deberes y ejercernos nuestros derechos sin perjudicar a nadie, cuando sentimos en realidad que somos iguales a nuestros semejantes, cuando nuestras pasiones y deseos son controlados y no actuamos inconscientemente o forzando las cosas a nuestro favor, sin tener la razón o sin una justificación real y valedera, de que asi debe de ser.

Por último podremos determinar por nosotros mismos que, en realidad nuestros  avances en desbastar nuestra piedra bruta han sido fructíferos, cuando siempre actuamos con dignidad, con equidad y justicia, cuando respetamos a nuestros hermanos, cuando realmente somos fraternales y cuando somos realmente amigos, cuando sabemos entenderlos en sus dificultades, problemas y falencias, cuando los perdonamos cuando han fallado o equivocado, cuando nunca pisoteamos su honra con aseveraciones contrarias a la verdad, y cuando respetamos sus decisiones o determinaciones en todos los campos sin juzgarlos, aceptando que cada uno de nuestros pares tiene el derecho inalienable de pensar y de tomar decisiones acorde a su conciencia.  

H.·. JUAN MANUEL LESMES DUQUE
P.·. V.·. M.·. LOGIA LUMEN No 14
Serenísima Gran Logia Nacional de Colombia Cartagena
Especial para Escuela Masónica Carlos Aranza Castro