20210705

Tres de los secretos masónicos

La masonería conserva en reserva sigilosa  sus misterios, no porque tengan algo en contra de nada ni de nadie, sino que esta información solamente es de interés para quienes son hermanos masones

A todos los iniciados nos es conocido que nuestra orden masónica es una escuela iniciática discreta pero a la vez en alguna forma secreta. Discreta porque la ubicación de sus instalaciones y templos es abierta y conocida por la comunidad, además por cumplir con lo establecido en la legislación colombiana como entidad sin ánimo de lucro y que además cumple con sus obligaciones correspondientes, con las entidades nacionales de control estatal, fiscal y de naturaleza jurídica.

Asi mismo por ser la orden considerada además como una institución secreta, es porque conserva en reserva sigilosa  sus misterios, no porque tengan algo en contra de nada ni de nadie, sino que esta información solamente es de interés para quienes son hermanos masones, además que por el simbolismo y esoterismo empleado en ellos, no son de fácil entendimiento y comprensión por parte de quienes no hayan conocido la luz masónica.

Entre los secretos masónicos, tenemos el secreto relacionado con la pertenencia a la orden, que prohíbe, impide o no autoriza a revelar los nombres de los hermanos que conforman la orden; otro de los secretos es el secreto correspondiente a los grados masónicos, que limita solo a los iniciados dependiendo del grado, el conocimiento del simbolismo, de los rituales  y de los signos de reconocimiento; y por último el secreto de deliberación y de lo tratado en los trabajos del taller, que obliga a que todos los temas que fueren expuestos o considerados en una tenida masónica, solo deben de ser de conocimiento de los hermanos que asistieron a ella. 

La masonería conserva en reserva sigilosa  sus misterios, no porque tengan algo en contra de nada ni de nadie, sino que esta información solamente es de interés para quienes son hermanos masones
Photo by Paolo Chiabrando on Unsplash

El primer secreto relacionado en este análisis y que corresponde a la reserva de los nombres de los hermanos masones que pertenecen a la orden, es de importancia, ya que la masonería a pesar de ser una orden altruista, que es respetuosa de las leyes de dios y de los hombres, asi como de los gobiernos legítimamente constituidos, aun no es bien tolerada por ciertos grupos sociales, religiosos, o de diversas tendencias políticas o filosóficas, no porque sea una institución que use procedimientos ilegales o que trabaje en contra de la sociedad, sino que por desconocimiento en algunos casos, es tildada como contraria a la legalidad, lo cual puede afectar a algunos de su miembros en el desarrollo de sus actividades profanas  o laborales.

En este caso solo el mismo hermano es quien puede difundir en el medio profano su pertenencia a la orden masónica, pero ningún otro hermano puede hacer público la afiliación ni la pertenencia masónica de los hermanos de su taller, ni de otras logias, por lo que es importante el ser cautos y reservados en las publicaciones que se hagan, en especial por medios electrónicos, o redes sociales, ya que sin ser el propósito se podrían divulgar la información de los hermanos, que en algunos casos los podría afectar, o solo por el derecho inalienable de que un hermano quiera guardar en reserva su condición de iniciado.

Otro de los secretos es el correspondiente a los conocimientos de la simbología y sabiduría de los grados masónicos, que incluyen las lecciones y conocimientos iniciáticos que están  inmersos en los rituales, asi como lo correspondiente a las ceremonias masónicas y en especial a las formas de reconocimiento entre hermanos. El secretismo que se guarda en este caso es porque el conocimiento de las actuaciones masónicas que se realizan acorde a los rituales, solo son de importancia y de utilidad para los iniciados, y porque la comprensión del significado simbólico y esotérico de ellos, no se facilita para quienes no hayan sido iniciados en los antiguos misterios.

Los secretos relacionados con los grados masónicos, es porque es factible que se hagan malas interpretaciones del contenido de los rituales, como por ejemplo en el caso del grado del aprendiz, que en el correspondiente ritual, se determina la realización de ciertas pruebas como son la de la sangre o la de la marca, que son netamente simbólicas, pero que podrían conllevar a descalificar a la orden por realizar supuestamente  actos contra la dignidad humana; asi como si se difunden al mundo profano las penas por faltar a los juramentos de los grados, penas que son netamente simbólicas, pero que podrían también llevar a la degradación  de la orden, por supuestamente ejercer conductas contradictorias en relación con los derechos humanos. 

Asi mismo el secreto correspondiente de los grados masónicos, es tal que los hermanos aprendices, no deben de conocer los secretos ni los conocimientos del segundo ni del tercer grado, y los compañeros tampoco deben de conocer los secretos ni la información reservada del grado de maestro masón, por no estar todavía a ese nivel  de progreso en la orden, lo que no les permitiría su pleno entendimiento.

El último de los secretos masónicos a analizar en este trabajo, es el relacionado con el secreto de la deliberación y de lo tratado en una tenida masónica, ya que como está establecido en nuestra legislación, todos lo expuesto, puesto a consideración, argumentado y decidido en los trabajos de una logia masónica, solo deben ser de conocimiento de los hermanos masones que asistieron y participaron en ellos, en razón a la autonomía de la logia, que implica que toda actividad realizada en las tenidas es de su sola incumbencia y responsabilidad, pero que cuando el venerable maestro en forma posterior le comunique lo dispuesto por el taller a los hermanos que no asistieron, estos quedan obligados a aceptar lo aprobado o dictaminado y a cumplir lo decidido y aprobado en los trabajos logiales.

 
H .·. JUAN MANUEL LESMES DUQUE 33°
P .·. V .·. M .·. LOGIA LUMEN No 14
Serenísima Gran Logia Nacional de Colombia Cartagena
Especial para Escuela Masónica Carlos Aranza Castro