20210905

Honor y Responsabilidad al portar un anillo masónico

El anillo masónico: un compromiso sagrado

En la masonería azul o simbólica, no es costumbre ni deber por estatutos y constitución portar un anillo masónico, pero los hermanos iniciados en la orden, por ellos mismos si tienen la potestad de hacerlo y lo hacen utilizando una inmensidad de diferentes clases de anillos, los cuales son escogidos por cada hermano acorde a como lo considere pertinente y en la forma y con los caracteres que cada uno lo determine.

En la masonería filosófica especialmente en el rito escocés antiguo y aceptado denominado escocismo, si está establecido acorde a las disposiciones y reglamentaciones estatutarias vigentes, el uso de determinados anillos, el primero que es utilizado después de recibir el hermano el grado 14° de perfecto elegido, anillo que debe de ser portado o usado por el hermano ascendido a ese grado y a usarlo hasta el día en que por sus méritos masónicos, sea coronado con el grado 33° denominado Gran inspector general honorario, debiendo a partir del haber alcanzado ese honor el portar el segundo tipo de anillo que es el correspondiente al grado 33°.

El anillo masónico al ser usado hace que tanto los hermanos masones y los profanos identifiquen a quien lo porta como un iniciado en la orden masónica, lo que conlleva a que el hermano sea aún más cuidadoso en su proceder e interactuar con el mundo, ya que su condición de masón queda expuesta con el uso del anillo.

Honor y responsabilidad al portar un anillo masónico. Un compromiso sagrado.

Acorde a lo establecido en el libro “Diccionario Akal de la francmasonería del autor Juan Carlos Daza”, en el cual entre muchas otras afirmaciones y aseveraciones, indica que “El anillo es un objeto que a través de los tiempos ha perdurado por tener en sí mismo una fuerte carga simbólica, que esotéricamente representan a las fuerzas cósmicas que convergen en la persona”.

Posteriormente el mismo autor en su libro nos dice que “En el antiguo testamento, cuando el faraón eleva a José a primer ministro le entrega el anillo, con el que le daba los poderes para gobernar, como si fuera el mismo rey; así mismo con el trascurrir del tiempo en la antigua roma se distinguían con claridad tres tipos de anillos, siendo los primeros los destinados a los esponsales o sea a quienes se unen en matrimonio, los segundos a quienes se distinguen con honor a las personas de estado, o sea a quienes tienen el honor de gobernar y el tercero que era portado por las personas destinadas a sellar la correspondencia, para lo cual utilizaban un tipo de anillo que en realidad además de ser un anillo era un sello”.

“Así mismo el anillo es un objeto a través de los tiempos ha perdurado con fuertes cargas simbólicas y representa la concentración de las fuerzas cósmicas que convergen en la persona”. En nuestra orden masónica el significado simbólico del anillo, es el de representar el compromiso sagrado de quien lo porta por pertenecer a la orden y lo hace en forma similar a quien están inmersos en el compromiso del matrimonio, quienes deben de respetar, cuidar, velar y ser fieles y leales a su pareja, pero en el caso masónico el compromiso es de ser leales y fieles a la orden, es decir a respetar y cumplir con los preceptos y principios masónicos, además de ser siempre leales y fraternos con los hermanos de su logia y en una forma más grandiosa, a quienes conforman la orden a nivel universal.

Finalmente el honor y la responsabilidad de portar un anillo masónico, le representa simbólicamente a quien lo haga, la pertenencia a la fraternidad, y que con su uso siempre le recordará tanto sus deberes como sus derechos masónicos, además de que con su actuar tanto en el templo como en el mundo profano, siempre deberá de ser absolutamente transparente, recto y altruista, siendo además filántropo y servidor tanto de sus hermanos como de sus congéneres.

El portar un anillo masónico en la masonería simbólica no es una obligación, pero el hacerlo si significa para el hermano que lo porte, la imperiosa necesidad que tiene de actuar siempre como un hombre libre y de buenas costumbres, que siempre ha de destacarse por trabajar para conseguir un mejor porvenir para la humanidad.


H.·. JUAN MANUEL LESMES DUQUE 33°
P .·. V .·. M .·. LOGIA LUMEN No 14
Especial para Escuela Masónica Carlos Aranza Castro 
Serenísima Gran logia Nacional de Colombia Cartagena



Bibliografía:

· Daza, Juan Carlos, Diccionario Akal de la Francmasonería, Ediciones Akal, 1997.