20211001

Sinceridad y masonería

Si no decimos la verdad, si no somos sinceros, al final siempre seremos descubiertos y por lo tanto, seremos señalados de ser hombres indignos por nuestra condición de iniciados y de masones


El término de sinceridad proviene del latín “Sincerus” que hace referencia a lo que es veraz, puro y simple, queriendo decir que no ha sido alterado, que no tiene doblez escondido y que a su vez, tiene o está relacionado con los términos de franqueza, veracidad y honestidad, además que sus antónimos son la falsedad, la hipocresía y el fingimiento.

De otra forma la sinceridad ha sido determinada como la cualidad de obrar y de expresarse con la verdad, con honestidad, sin fingir algo que no es y que no se tiene ninguna intención oculta en las palabras que se dicen ni en la forma de proceder, queriendo decir que el hombre que es sincero es aquel que es concordante en lo que piensa y en cómo actúa.

Los grandes pensadores consideran a la sinceridad como una cualidad moral de gran valor, que se relaciona directamente o que tiene su apego a la verdad, como un valor esencial en nuestro actuar en el mundo fenomenal y en el interactuar con nuestros hermanos y congéneres, e incluso para con nosotros mismos.

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Otro aspecto concordante con la sinceridad, es que ella siempre estará aferrada y en forma congruente ligada al valor del respeto y al de la comunicación concreta y real de los acontecimientos, lo que nos permite actuar con altura y entre los cánones de la honestidad y de la decencia en nuestras relaciones interpersonales con los demás, actuaciones que son denominadas trasparentes o diáfanas, lo que genera confianza en los demás, siendo el fundamento esencial de los hombres libres y de buenas costumbres.

Masónicamente la sinceridad implica el respeto de los hermanos masones por la verdad, siendo siempre inalterablemente reales y veraces cuando emiten su opinión como cuando actúan con respecto a una situación que se les presente, porque lo hacen acorde a cómo debe de ser, siendo siempre concordantes con la verdad y la ley.

La verdad como la sinceridad, son conceptos que no pueden tener términos medios, o se dice la verdad o no se dice, porque una verdad a medias o incompleta es realmente una mentira. De igual forma se es sincero o no se es, porque la sinceridad tampoco puede o debe de calificarse en términos medios, es decir se es sincero o se es falso.

El masón por ser sincero, permite que sus pares y congéneres lo califiquen como un ser íntegro y de gran respeto, que permanece entre aquellos que también son sinceros y hablan con la verdad, porque de no ser así, siempre sabrá retirarse de los espacios donde se viva en la mentira y en la falta de sinceridad, además de que siempre se apartará de las personas que no son francas ni se expresan con veracidad, porque a la luz de la razón ese tipo de personas nunca podrán ser hombres de valía alguna, porque siempre se mantienen en el mundo del engaño y la mentira.

Para un masón no puede existir un peor desengaño que el descubrir que uno de sus pares no le habla con la verdad y que por lo tanto no es sincero, además de tener la desfachatez de mirarlo fijamente a los ojos en plena demostración de su sangre fría, característica de los hombres que no son de bien ni de buenas costumbres, sabiendo conscientemente que lo está timando moral o emocionalmente, porque para él no es importante en que pueda afectar a su hermano o congénere, ya que lo importante es únicamente su beneficio personal.

Finalizo recordando, que nuestro hermano masón Carlo Callodi en su obra literaria Las Aventuras de Pinocho, habla simbólicamente de la verdad, ilustrándola genialmente por su personaje de madera, quien cuando no dice la verdad, es decir que cuando no es sincero se le crece la nariz, alegoría infantil que para los iniciados en la orden nos recordará simbólicamente, que si no decimos la verdad o que si no somos sinceros, al final siempre seremos descubiertos y por lo tanto seremos señalados de ser hombres indignos por nuestra condición de iniciados y de masones.

“Si existe algo fundamental por el cual se distinguen los hermanos masones, es por la sinceridad con la que hablamos y actuamos”


H.·. JUAN MANUEL LESMES DUQUE 33°
P .·. V .·. M .·. LOGIA LUMEN No 14
Serenísima Gran Logia Nacional de Colombia Cartagena
Especial para Escuela Masónica Carlos Aranza Castro


Bibliografía:


· Callodi, Carlo, Las Aventuras de Pinocho, Editorial Calleja, 1978.