20211013

Avatares, tormentas y temporales en masonería

Un mar en calma nunca hará experto a un marinero y una vida sin obstáculos y sin dificultades tampoco harán sabio y digno a un hombre.

El concepto de avatar es el de una vicisitud, dificultad o un acontecimiento contrario  al desarrollo o a la buena marcha de algo o de alguna situación en especial o particular, como románticamente se dice sobre los avatares de la vida o también los avatares de la guerra.

El concepto de tormenta es en sí un fenómeno meteorológico generalmente en tierra que está asociado al desarrollo vertical de la nubosidad, acompañado de descargas eléctricas y habitualmente de grandes precipitaciones, además de rachas de vientos de variadas  proporciones  en la superficie.

El concepto de temporal es similar al concepto de tormenta, pero a diferencia de que las tormentas son en tierra y los temporales son en el mar, haciéndose más compleja la situación, porque además de la nubosidad vertical, de la inmensidad de las precipitaciones, de la intensidad de los vientos y que a estos factores de fuerzas no controlables, se les multiplican las dificultades, por sumársele las fuerzas impredecibles y de gran fortaleza de las marejadas y oleajes de gran nivel y altura. 

Photo by JOHN TOWNER on Unsplash

Los tres anteriores fenómenos meteorológicos y meteomarinos, son los que en este trabajo relacionaré en forma  simbólica con la vida del hombre tanto como ser humano como cuando se es masón. La vida del hombre es sencillamente el desenvolverse  en su trascurrir en el mundo fenomenal, tiempo que no es infinito  y en el cual, cada ser humano debe de vivir a plenitud y cuando se es masón se debe de hacerlo con la mayor tranquilidad pero con intensidad, buscando su realización personal y su felicidad por su trabajo y esfuerzo, pero sin afectar a ninguno de sus pares o congéneres en el cumplimiento de sus sueños y anhelos.

El hermano masón también conoce que en su transcurrir terrenal las cosas nunca serán fáciles y que siempre requerirá de su serenidad, tolerancia, templanza  y de su correcta, justa y ortodoxa forma de tomar las más centradas, razonadas y correctas decisiones, para poder superar los obstáculos que se le presenten en la vida, porque la existencia siempre nos traerá sobresaltos y situaciones inesperadas, pero que como masones sabremos hacerles frente y salir con resiliencia en busca de un futuro mejor.

A estos momentos de incertidumbres y de situaciones inesperadas, son los que se pueden comparar con los conceptos de avatares, de tormentas y de temporales de la vida, que a pesar de ser términos del  léxico marinero, realmente son las dificultades que siempre se nos presentarán por precavidos que hayamos sido, en nuestra manera de afrontar nuestro tránsito en el mundo fenomenal.

Así mismo también nos es claro que no solo serán situaciones que de improviso nos deparará el destino, sino que también en algunas ocasiones también recibiremos afrentas y otras situaciones difíciles por parte de algunos de nuestros congéneres, quienes por no poder lograr sus proyectos y sueños por los diferentes motivos que sean, buscan la forma de sacar ventaja sin justificación legal o ética alguna, porque para ellos el fin siempre justificará el uso de los medios cualesquiera que estos sean, sin importar la afectación o la destrucción física o moral de la contraparte. 

Siendo por todo lo anterior, por lo que un verdadero y buen hermano masón, que a pesar de las dificultades de su existencia, siempre estará con la frente en alto, con el alma serena y con la plenitud de su tranquilidad espiritual, porque  sabrá sobreponerse a todos los altibajos de su transitar terrenal, sintiéndose realizado cuando su conciencia le dice que ha actuado con honestidad, con trasparencia y sin ningún tipo de egoísmo, además  de que siempre se sentirá orgulloso por haber sido siempre un hombre leal, fraterno, solidario y filántropo, no solo con sus hermanos sino con los demás ciudadanos del mundo, a la vez de que siempre será reconocido por sus hermanos y congéneres, como un hombre libre y de buenas costumbres, quien además siempre sabrá cumplir con sus deberes y obligaciones en la mejor forma posible.

Los grandes pensadores siempre han sostenido que las dificultades y los obstáculos en la vida, son los que hacen grande al ser humano y en especial cuando los enfrenta con decisión, humildad  y sabiduría, sin dejarse amilanar por lo inmensos que estos parezcan y porque es en los tiempos difíciles donde los hombres de bien y de grandes espíritus  se dejan ver.

Finalmente es una inmensa verdad de que no enfrentar con gallardía, decisión, templanza, sabiduría y en forma oportuna los avatares, las tormentas y los temporales de la vida, o sean las dificultades de la existencia, es perder o derrotarse a sí mismo sin ni siquiera haberlo intentado, como también lo sería el perder una carrera cualquiera que ella sea sin haber dado el primer paso, además que como lo determinó un soñador anónimo que nos enseñó que “Los grandes cambios siempre han de venir acompañados de las más fuertes tormentas e incertidumbres, no siendo por ello que sea el fin del mundo, sino que es el inicio de uno nuevo”. Un mar en calma nunca hará experto a un marinero y una vida sin obstáculos y sin dificultades tampoco harán sabio y digno a un hombre sea este masón o no.

H.·. JUAN MANUEL LESMES DUQUE 33°
P.·. V.·. M.·. LOGIA LUMEN No 14
Serenísima Gran Logia Nacional de Colombia Cartagena
Especial para Escuela Masónica Carlos Aranza Castro