20211005

La altura masónica

La altura masónica del iniciado solo es factible medirla con la lealtad de su corazón y la humildad de su alma.


Inicio este trabajo transcribiendo lo determinado en el libro La Masonería de la A a la Z de los autores Gonzalo Sánchez Larrey y Carlos Mayor López, quienes afirman que “Simbólicamente, en la masonería hay tres alturas, la de la Logia que es desde la tierra hasta el cielo; la de las columnas en la puerta de la logia que es de veinticinco pies más un capitel de cinco pies y la altura de los hermanos, que se puede medir con el compás y la escuadra, que calcula la profundidad de las determinaciones, convicciones, conocimientos y la elevación de los ideales”.

El primer concepto de la altura masónica es en lo referente a la altura simbólica de la logia y que por representar sus costados los cuatro puntos cardinales, el suelo del templo el nadir y el techo o bóveda el zenit, lo que implica intrínsecamente que la logia masónica sí es una representación simbólica del cosmos, en la cual tienen cabida todos los hombres libres y de buenas costumbres. Para este primer concepto la altura masónica de la logia por ser una medición simbólica que va desde la tierra al cielo, se considera como indeterminada y que de acuerdo con varios estudiosos de la orden, esta puede llegar a considerarse como infinita.

El segundo concepto de altura masónica es la que corresponde a las columnas B y J., que de acuerdo con la simbología iniciática fueron asimiladas de la biblia, en la cual en el libro primero y capitulo segundo, Josefo las describió con las medidas relacionadas en el segundo párrafo de este escrito, siendo por lo tanto una altura totalmente definida, a pesar de que otros autores e historiadores de ese libro sagrado aportan unas mediciones similares con pequeñas diferencias. Este segundo concepto de altura masónica por ser una medición física de las columnas, sí se puede determinar en valores concretos.

El tercer concepto de la altura masónica es la de los hermanos que a su vez es el más representativo y que hace referencia simbólica directa, a la altura y grandeza espiritual de los hermanos, que esotéricamente corresponde a la altura moral y ética del hermano masón, que de acuerdo a lo estipulado en el libro La masonería de la A a la Z; donde está escrito que esta altura se puede medir con el compás y la escuadra, que en si misma es una medición simbólica y masónica, pero que no puede concretarse en una medición exacta, porque ella consistiría en evaluar la altura, la grandeza y la magnanimidad del alma y del ser interior del iniciado.

Este tipo de medición simbólica es de una inmensa complejidad, porque depende de cada hermano masón y como él haya evolucionado en su crecimiento espiritual, moral y ético en la orden, además de que no existen parámetros definidos para ello por la gran cantidad de variables que están relacionadas a este tercer concepto, el cual por ser el más determinante y complejo es el que trataremos en mayor profundidad.

La altura masónica del iniciado solo sería factible medirla o dimensionarla acorde con la lealtad de su corazón y la humildad de su alma. Algunos tratadistas de la orden han determinado que la altura del hermano masón, que también debe ser entendida como la grandeza espiritual, se podría determinar con más claridad y puede ser posiblemente definida analizando lo que hace el iniciado en los antiguos misterios y no por lo que sabe.

Este tipo de medición por deber ser realizado por persona diferente a la que va a ser medida, implica también unas nuevas variables adicionales, como lo son la calidad y cualidad, la experticia y sabiduría del iniciado que estaría calificado y que iría a efectuar la medición real de la altura y grandeza del hermano masón.

Lo único válido posible para acercarnos a determinar la altura o grandeza del hermano masón es el que esta debe de ser entendida para su comprensión, como la forma de actuar del iniciado tanto en la vida masónica como profana, en especial, en como interactúa con sus hermanos y semejantes, como cumple los principios y preceptos masónicos, sí es virtuoso, fraterno y leal a sus hermanos, así como sí su proceder es solidario y filantrópico.

También seria de importancia en la cuantificación de la altura y grandeza moral, ética y espiritual del iniciado, comprobar con claridad si el hermano es realmente un ser humilde en sus determinaciones, porque siempre se considera igual a los demás y sí en todas las actividades que desempeñe en este mundo fenomenal, las realiza en justicia y equidad, además de ser magnánimo y respetuoso de todo y de todos.

Por lo anteriormente escrito, podemos determinar que la medición de la altura masónica del hermano es imposible de realizar, por deber evaluarse cuantitativamente la elevación de sus ideales, la profundidad y el arraigo de sus convicciones; pero la medición más aproximada a la realidad es la que puede hacer el mismo iniciado en su interior apoyándose en su conciencia, porque está siempre le dirá la verdad de quien es y cómo es y por lo tanto, ella sola es quien lo podría medir simbólicamente en su altura y grandeza masónica.

Final y adicionalmente y que es de suprema importancia en el análisis de la altura y grandeza del hermano masón, es que esta siempre se verá reflejada en ser un hombre libre y de buenas costumbres, quien siempre es honesto, honorable, digno, justo, leal, de trato fraterno y de gran corazón, quien siempre trabajará para que el futuro sea mejor para todos, además en especial por el hablar con la verdad y en que todas sus actuaciones sean congruentes con el deber ser y apegadas a la ley y a la racionalidad.


H .·. JUAN MANUEL LESMES DUQUE 33°
P .·. V .·. M .·. LOGIA LUMEN No 14
Serenísima Gran Logia Nacional de Colombia Cartagena
Especial para Escuela Masónica Carlos Aranza Castro  


Bibliografía

· Sánchez Larrey, Gonzalo & Mayor López, Carlos, La Masonería de la A a la Z, Ediciones Jaguar, 2006.