20211111

Masonería, ataraxía y eudemonía

Tranquilidad, serenidad, imperturbabilidad, calma, felicidad.

El término ataraxía proviene del griego ataraxía que significa tranquilidad, ausencia de perturbaciones o sea la serenidad que posee el sabio, construida por una aparente indiferencia  ante los desórdenes de la vida o  turbaciones  y por el dominio de las propias pasiones.

En el libro Diccionario Filosófico de los autores Leandro Harol Pantoja C. y Gustavo Zúñiga E., en el cual determinan que "Ataraxia fue el término utilizado primariamente por Demócrito para definir el estado  de la verdadera felicidad. Según Demócrito, Epicuro y Lucrecio, el camino que conduce a la ataraxía está en el conocimiento del mundo, en la liberación de las inquietudes y en la superación de los miedos. Además afirman que para Demócrito la ética es Eudemonística, o sea que la suprema felicidad no son el placer sensual y las pasiones, sino el sereno equilibrio adquirido mediante la moderación en la meditación filosófica.”

Varios autores determinan también que la ataraxía es sinónimo de imperturbabilidad, siendo por lo cual los griegos tenían como uno de sus objetivos vitales el alcanzar un estado interior, que les permitiera vivir en calma, desechando cualquier sentimiento que les inquietara y les alejara de sus metas espirituales, además que sostenían que la ataraxía consistía también en la eliminación de las perturbaciones mentales.

Cómo alcanzar tranquilidad, serenidad, imperturbabilidad, calma y felicidad
Oscar Daniel Rangel on Unsplash

El término eudemonismo proviene del griego eudemonía, es una doctrina ética y filosófica que ve el último fin y bien supremo del hombre en la felicidad, siendo el concepto del eudemonismo social el establecer  como una obligación moral la felicidad de los demás como también la mayor felicidad para el mayor número de personas que sea posible.

Regresando al término ataraxía, se dice que esta es la disposición de ánimo, que es a la vez una propuesta filosófica generada tanto por los epicúreos, estoicos y escépticos, gracias a la cual podremos alcanzar el equilibrio emocional y la felicidad mediante la disminución de la intensidad de nuestras pasiones, deseos, obteniéndose de ello el fomentar la fortaleza del alma frente a la adversidad. Para la filosofía griega  la ataraxía es también un sinónimo de imperturbabilidad, lo cual no implica olvidarse de todo para no sufrir o no tener dificultades, sino por el contrario es tener la calma y la tranquilidad para superar las malas situaciones y las dificultades.

Al sumergirnos dentro del campo masónico, tenemos claro que el concepto de ataraxía no está incluido en sus enseñanzas como tal, ni en su sabiduría, ni en  su simbología, ni en su filosofía, ni hace parte de sus postulados o de los propósitos iniciáticos, pero si en una extraordinaria forma, podríamos considerar que la masonería y la ataraxía si tienen implícitamente una relación directa y en especial, en el cómo el iniciado se  enfrenta a  las dificultades que normalmente se le presentan en su vida fenomenal, en el sentido de que por su trabajo y su trayectoria masónica, le han permitido la elevación de su yo y ser interior a unos planos de mayores niveles de consciencia, de espiritualidad y del control de sí mismo, conllevándolo a ser un hombre que se destaca por su ética y moral, quien por su trabajo y estudio iniciático, masónico y esotérico ha aprendido en cierta forma a dominar sus pasiones y a actuar  en forma integral, siendo justo, sensato y que en equidad toma sus decisiones para afrontar las dificultades y de las demás complejas situaciones de su existencia, realizándolas con el pleno control de sus emociones y pasiones, aun en las situaciones más difíciles y desesperadas, haciéndolo con magnanimidad y con serenidad, con el alma y el corazón en paz consigo mismo, en todo y para con todo. 

No quiere decir lo anterior que el hermano masón deba de ser un hombre imperturbable, carente de emociones o insensible para así tratar de evitar situaciones complejas, desgracias o calamidades personales o el no querer ver  o hacer frente a las situaciones que lo puedan posiblemente afectar, con la disculpa de que no es su problema o de que no es con él, sino que por su experiencias de vida y apoyado en su evolución y crecimiento dentro de la orden masónica, le permiten el actuar con sensatez, basado en su fortaleza interior como en su disposición anímica, siendo además prudentemente sabio para descartar  y liberarse de todo tipo de energías negativas sin importarle de donde estas provinieren, trabajando en el fortalecimiento de sus  virtudes y principios masónicos, para actuar cada día más en concordancia con el deber ser, con igualdad, con justicia y con el compromiso inalterable de trabajar siempre por el bien común, lo cual le permitirá seguramente alcanzar unos niveles relativos de felicidad, así como su realización personal en su transitar por el mundo terrenal.

También os puedo decir que considero que el hermano masón debería de ser intrínseca y debidamente un ser ataráxico, quien por su trabajo en la orden, debe de haber aprendido realmente a utilizar adecuadamente las herramientas masónicas que son las que le permitirán el dominar sus pasiones e instintos, además de engrandecerse en la fortaleza y templanza de su alma para salir avante de las desventuras, siendo resiliente y esforzándose por el conseguir un futuro mejor para él, su familia y que por su entendimiento y puesta en práctica del concepto de igualdad, el hacerlo con sus hermanos y adicionalmente con sus congéneres. 

Finalmente la orden masónica también es posiblemente congruente en relación con el concepto del eudemonismo social, ya que las dos partes tienen como un propósito,  el  establecer  como un ideal  moral, la felicidad de los demás, como también la mayor felicidad para el mayor número de personas que sea posible, lo cual fácilmente puede considerarse asimilable con la concepción masónica de que el bien general debe primar sobre el particular, que sumado a que como todos tenemos los mismos derechos y obligaciones que están implícitos en la concepción de la igualdad, consiguiéndose con su aplicación el que todos los seres humanos tengan las mismas posibilidades de realizarse en este mundo y por lo tanto del encaminarse en el dificultoso proceso de ser felices.

 

H.·. JUAN MANUEL LESMES DUQUE 33°
P.·. V.·. M.·. LOGIA LUMEN No 14
Serenísima Gran Logia Nacional de Colombia Cartagena
Especial para Escuela Masónica Carlos Aranza Castro
 

Bibliografía:

•         Diccionario Filosófico – Nueva Editorial S.A.S. - Recopilación de Leandro Harol Pantoja y Gustavo Zúñiga – 2014.